Según informó la Asociación de Automóviles de Pasajeros de China (China Passenger Car Association) el pasado 8 de septiembre, las ventas acumuladas en lo que va de año han bajado más de una quinta parte respecto al año anterior (-24%).
La persistente crisis inmobiliaria está afectando a los gastos de gran cuantía, según informó Automotive News, y además la feroz competencia favorece la creciente guerra de precios.
Por otra parte los fabricantes del país buscan crecer en otros lugares para compensar el impacto económico. Sus exportaciones se dispararon un 78 por ciento a 888.000 vehículos el mes pasado, y las ventas en el extranjero representan ahora el 38 por ciento del total, frente a la quinta parte de hace un año.
La marca China que más coches envía al mundo actualmente es BYD. Fueron el mayor exportador de vehículos de nuevas energías desde China en agosto, con más de 184.000 ventas en el exterior, según la PCA.
Además acaban de elevar su objetivo de ventas en el extranjero para este año a hasta 2 millones de unidades, desde los 1,5 millones anteriores. Para 2027 el plan es exportar 2,5 millones.
Durante el mes de agosto BYD fue líder en España en el mercado de eléctricos 100%, con 1.357 unidades y una cuota del 14,7%. También fueron líderes en híbridos enchufables, con 3.190 unidades y una cuota del 16,7%.
Los ambiciosos planes de BYD en Europa pasan además por su nueva factoría en Hungría, que debería comenzar a ensamblar automóviles en noviembre o diciembre. La producción local en Europa les servirá para regatear los aranceles a los modelos de batería.





