Hay marcas más conocidas y menos conocidas. Marcas que pretenden ofrecer un lujo del que carecen y otras, sin ostentación ni grandes gritos, que permanecen en el tiempo ganándose el respeto de su clientela. De su selectísima clientela. La francesa Charvet, cuyo único y discreto establecimiento está enclavado en el centro del corazón de París, en la
plaza Vendôme, diríase que como único signo de distinción externa, lleva décadas cosiendo las corbatas que han llevado adosadas al pecho la plana mayor de la alta burguesía y de la política francesa. Su origen se remonta a 1838, y hoy en día continúa en manos de la familia Colban después de 50 años de historia. Aunque las corbatas de la casa sigue siendo sus prendas más adquiridas, la confección de camisas a medida se ha consolidado durante años y años en Charvet hasta el punto que de la casa de moda dependen en la actualidad hasta 110 personas, las involucradas en todos los procesos de fabricación
www.charvet.fr







