La start-up de vehículos comerciales británica Watt Electric Vehicle Company (WEVC), que se está especializando en el diseño, desarrollo y producción de vehículos profesionales eléctricos a pequeña escala ha presentado su primera furgoneta de reparto eléctrica, el modelo eCV1, de la que espera fabricar un volumen de 5.000 unidades anuales.
El Watt eCV1 pretende ser un vehículo eminentemente flexible, tanto en su diseño como en su uso, ligado al ámbito comercial, y pretende captar una porción del mercado de flotas de empresas profesionales. Tendrá un peso de 3,5 toneladas.

Especializada en la construcción de plataformas, Watt llegó un acuerdo a comienzos de año con el especialista en vehículos comerciales eléctricos Etrux, que será el encargado de dar forma física a la gama de variantes del eCV1 de 3,5 toneladas a partir de su chasis y cabina.

El eCV1 utiliza la arquitectura ‘Paces’ patentada por Watt, una plataforma modular concebida para vehículos eléctricos que, según la compañía, permite ser rentable a pesar del elevado coste actual de los procesos de electrificación en la fabricación.
El principal objetivo de Watt es acompañar a las empresas que operan con vehículos comerciales en la transición hacia un modelo de movilidad con cero emisiones, así como captar la atención de los operadores de renting y flotas con su propuesta, según ha explicado la compañía.

El sistema de celdas del eCV1, de su lado, permite que las baterías estén integradas en la estructura principal del vehículo, optimizando la rigidez, reduciendo el peso total el peso y maximizando la carga útil, lo que supone una ventaja para la empresa, según ha explicado, dado que la mayor parte de los vehículos comerciales electrificados actuales están construidos sobre la base de una estructura con motor de combustión interna.

El eCV1 cuenta con una posición de conducción central, la cabina se puede configurar como un vehículo de una, dos o tres plazas y dispone de una amplia superficie acristalada.
Otra ventaja de su diseño, apunta Watt, es que su diseño de plataforma crea un “amplio espacio libre para la cabeza a toda la altura de los pasajeros, lo que facilita la entrada y salida” y convierte al eCV1 en un vehículo muy apto para las negocios dedicados al transporte de paquetería y reparto de última milla en las ciudades.







