El constructor de automóviles estadounidense Ford Motor ha anunciado la suspensión de varios de sus modelos principales que habitualmente vende en el mercado chino y como consecuencia del incremento de los aranceles que China ha impuesto a la importación de vehículos, en respuesta a las medidas similares adoptadas previamente por la Administración Trump.
Dichas tasas a la exportación de vehículos en China, que se concretan en un gravamen que puede llegar a suponer un aumento del 150% que ha de abonarse en el paso fronterizo del país y una vez que se ha admitido la entrada del producto, se ha traducido en que Ford ha paralizado por completo y hasta nueva orden las exportaciones de su silueta de más éxito en EEUU, el F-150 pero en su versión Raptor, así como el icónico Mustang, y el Bronco, los tres de Ford, más la berlina premium Navigator de su marca Lincoln.
Ford, que ha asegurado en un comunicado que ha tenido que «ajustar los envíos» ante el incremento tarifario de China, ha explicado que continuará enviando desde sus factorías motores y cajas de cambios al país asiático, aunque no vehículos terminados, los sujetos finales del incremento arancelario.
Por el momento, la interrupción de los envíos a China es una de las pocas medidas de impacto que ha tenido Ford bajo el nuevo clima de guerra comercial internacional relacionada con el automóvil, ya que en su caso particular fabrica más del 80% de sus automóviles en suelo estadounidense.
Ford registró un beneficio neto de casi 5.900 millones ed dólares durante el ejercicio pasado, con un potente crecimiento del 38% en comparación con el ejercicio de 2023.
La compañía comercializó 4,5 millones de automóviles en todo el mundo en 2024, de los que aproximadamente la mitad se concentraron en su país de origen, Estados Unidos.







