La producción manufacturera de Estados Unidos se elevó un 0,6% en abril pasado, su mayor avance en 14 meses, impulsada por el sector del automóvil y por el repunte de la demanda de bienes tecnológicos asociados al auge del gasto en inteligencia artificial, según datos de la Reserva Federal estadounidense.
Ello a pesar del deterioro de los plazos de entrega de los proveedores del Estado en mayo, lastrados por las disrupciones del conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán, que ha tensionado el tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz, ha elevado los precios de la energía y ha agudizado la escasez global de fertilizantes, del aluminio y de los productos de consumo.
Estados Unidos registró además el mayor ritmo de subida de precios industriales en cuatro años durante el pasado mes, en tanto el petróleo se encareció el pasado viernes tras unas declaraciones del presidente Donald Trump y del ministro de Asuntos Exteriores iraní que enfriaron las expectativas de un acuerdo para detener los ataques y secuestros de barcos en las proximidades del Estrecho.
«De manera global, la mayor firmeza de la demanda y la expansión sostenida de la producción apuntan a cierta resiliencia del sector manufacturero. No obstante, la incertidumbre en torno al suministro y a los precios mantiene los riesgos a corto plazo orientados a la baja», ha afirmado Michael Gapen, economista jefe de Morgan Stanley, en declaraciones recogidas por la agencia Reuters.
El dato de crecimiento del 0,6% del mes pasado supera el 0,2% que esperaban los analistas consultados por Reuters, tras una revisión al alza del registro de marzo que pasó del retroceso preliminar del 0,1% a un avance del 0,1%, en tanto que la actividad fabril sumó un aumento del 1,3% interanual en abril.
En el caso de la industrias de alta tecnología, estas sumaron un alza del 1% tras el 0,5% del mes anterior, sostenidas por el negocio de computación y los equipos periféricos, que crecieron un 1,5% por segundo mes consecutivo. Por su parte, la fabricación de vehículos y de componentes avanzó un 3,7% durante abril.
Esa mejora se extendió también a los semiconductores y los componentes electrónicos asociados, con una subida del 1%, junto con los equipos de comunicación, que avanzaron un 0,6%.







