La satisfacción de los compradores de automóviles en Estados Unidos se situó a lo largo del ejercicio pasado en sus niveles más altos desde que existen registros entre quienes utilizaron herramientas basadas en inteligencia artificial durante el proceso de compra, con un 84% declarando una valoración elevada de la experiencia, según el último estudio anual Car Buyer Journey elaborado por la multinacional Cox Automotive.
El informe muestra que la adopción de soluciones digitales impulsadas por IA y la implantación de modelos de venta omnicanal en los concesionarios han introducido procesos más ágiles, mayor transparencia y recorridos de compra más personalizados.
Bajo este contexto, el 76% de los clientes que adquirieron un vehículo nuevo en los últimos 12 meses afirmó estar muy satisfecho con el proceso, el porcentaje más alto registrado hasta la fecha.
Desde la compañía se apunta que la explotación de grandes volúmenes de datos «permite a concesionarios, entidades financieras y fabricantes articular experiencias más coherentes entre canales físicos y digitales, reduciendo fricciones y acortando los tiempos de decisión».
La presidenta de Soluciones Minoristas de Cox Automotive, Lori Wittman, ha asegurado al respecto que «cuando los concesionarios ofrecen experiencias inteligentes y fluidas, funciona: el 84% de los compradores que utilizan herramientas on-line impulsadas por IA se refieren a estas con una alta satisfacción», una afirmación que vincula de forma directa el uso de estas tecnologías con la mejora del proceso.
Presión económica y cambio de percepción
El estudio constata al mismo tiempo un deterioro en la percepción económica del automóvil, ya que el 62% de los compradores considera que adquirir o mantener un vehículo supone una carga financiera excesiva, con el precio como principal preocupación.
Al respecto, el referente para estimar valores y precios del mercado del automóvil del país, Kelley Blue Book, sitúa el precio nuevo medio de venta sugerido por un fabricante en 52.600 dólaresa diciembre del año pasado —en torno a 48.300 euros al cambio actual—, a lo que se suma el encarecimiento del combustible, el seguro, el mantenimiento y, de modo externo pero con afectación directa, los tipos de interés.
Pese a este contexto, los compradores que formalizaron una operación en el último año valoraron de forma más positiva su experiencia, señala Cox.
El 44% de quienes adquirieron un vehículo nuevo y el 41% de los compradores de usados afirmaron que su última compra fue mejor que la anterior, ambos porcentajes en máximos históricos, asociados a una «mayor disponibilidad de modelos, procesos más eficientes y recorridos más fluidos en el concesionario».
El informe revela además que aunque el uso de herramientas de inteligencia artificial sigue siendo «limitado» en el conjunto del mercado, quienes sí las emplearon mostraron más satisfacción, una confianza más alta en la red de venta y una percepción de proceso más rápida y sencilao.





