La marca de automóviles Volkswagen trabaja en el canal de empresas y renting con uno de los valores residuales más elevados, una cualidad bastante apreciada tanto por los gestores de flotas como por el cliente tradicional de renting, que busca siempre maximizar los costes totales de utilización o TCO de los vehículos que utilizan.
En el caso de la marca de la doble uve, acaba de presentar al mercado el nuevo ID. Polo, esto es, la versión cien por cien eléctrica del popular modelo compacto, una opción que los directivos de Volkswagen consideran como una alternativa al Polo de combustión que no solo complementará su oferta, sino con de la que esperan comercializar muchas, muchas unidades en el ámbito profesional.
“Nuestro liderazgo en el canal de empresas proviene precisamente de la gran usabilidad y funcionalidad de nuestros vehículos, lo que se une un valor residual muy elevado. En el sector de flotas no se venden por precio, sino por cuota, y en valor de retención somos los líderes”, ha asegurado Enric Pifarré, director general de Volkswagen en España, a preguntas de Fleet People durante la presentación del nuevo ID. Polo ante los medios de comunicación.

Precisamente esos argumentos son los que consignarán un nuevo Polo eléctrico sin demasiados descuentos, ya que “no puede esperarlos el cliente de empresa, porque tendrá unos residuales muy altos”, ha explicado Pifarré, quien también ha aludido a los nuevos procesos —rápidos— de recarga de los vehículos eléctricos como un factor diferencial que ya está cambiando el chip de los gestores de flotas y de los usuarios corporativos.
“En general, el cliente de empresa recorre el doble de kilómetros, digamos que entre 30. Y 40.000 al año, en lugar de entre 15 y 20.000 de uno particular. Para ese usuario profesional, la recarga es fundamental en este aspecto y la llegada de vehículos como el ID. Polo, con tiempos de recarga de poco más de 20 minutos, ya están aportando accesibilidad real a estos modelos respecto de los de combustión”, ha significado el primer ejecutivo comercial de Volkswagen.
Autonomías muy destacables
El nuevo ID. Polo cuenta con una autonomía máxima de 323 kilómetros en su versión de acceso (37kWh y 116CV) en modo combinado, esto es, si se utiliza en un mix de carretera y ciudad, y alcanza 457 kilómetros en esa misma versión si solo se utiliza en ciudad. Su capacidad de recarga rápida en esta versión es del 10% al 80% de la batería en 23 minutos, lo que “fácilmente permite tomarse un café mientras haces unas llamadas” en tanto que se recarga el vehículo, ha puntualizado Enric Pifarré.
A esa versión de acceso, con el acabado más sencillo —Match, también hay Life y Style, pero no habrá opción para flotas Business, según ha confirmado Pifarré a Fleet People— se puede acceder por 17.900 euros (con IVA), incluyendo el Plan Auto+ y los programas de eficiencia energética autonómicos CAE.

Las otras dos opciones de configuración eléctrica del ID. Polo ofrecen la misma batería de 37kWh con más caballaje (135CV), que aportan más autonomía (326 kilómetros) en combinado y menos en (436 kilómetros) en ciudad, la tope de 52kWh y 211CV, que incrementa de modo sustancial la autonomía y representan ya en este tipo de compactos palabras mayores, en nuestra opinión: 449 kilómetros en combinado y 586 kilómetros en ciudad.
Los tiempos de recarga rápida de estas dos opciones permanecen prácticamente inalterados respecto de la inicial, con 23 y 24 minutos del 10% al 80%, respectivamente.

En cuanto a sus precios, todos con ayudas, la versión intermedia disponible en este momento (acabado Style) cuesta 22.800 euros y la tope de 23.900 euros (Life) y 27.500 euros (Style).
Finalmente, otro elemento muy destacable en este ID.Polo es su capacidad de maletero, ya que gracias al suelo plano que proporciona la batería ofrece 441 litros, una cifra enorme si se tiene en cuenta su tamaño —cuatro metros de longitud— y que supera por bastante los 351 litros de su homónimo de combustión actual y, de igual modo, el anterior Polo.





