El mercado de vehículo de ocasión procedente de flotas de renting registró 198.000 transferencias en España durante 2025, lo que sitúa a este canal como una de las vías utilizadas por empresas y autónomos para renovar sus automóviles corporativos en un contexto marcado por el incremento del precio del vehículo nuevo e igualmente por una «adopción limitada» de los automóviles eléctricos en el ámbito renting.
Los datos, facilitados por el gestor de flotas de remarketing Manheim a partir de cifras de MSI, reflejan el volumen de unidades que pasan del renting al mercado de ocasión tras finalizar su ciclo en flota.
Este flujo de automóviles permite que empresas de menor tamaño accedan a vehículos relativamente recientes con costes inferiores respecto de los modelos nuevos, lo que amplía las opciones disponibles para la renovación de parques corporativos.
Manheim ha apuntado al respecto que el vehículo de ocasión joven, con menos de cinco años de antigüedad, «está ganando presencia en las estrategias de movilidad empresarial».
Este tipo de unidades procede en gran parte de contratos de renting finalizados, lo que facilita su incorporación a nuevas flotas «con historiales de mantenimiento conocidos».
Alternativa fundamental para pymes
El director general de Manheim España, Pablo Yllera, ha explicado al respecto que este tipo de vehículos permite a las empresas «simplificar la gestión» de su parque automovilístico.
«El V.O. supone una alternativa fundamental tanto para las grandes empresas como para las pymes y autónomos que buscan simplificar la gestión de sus flotas y liberar tiempo valioso. De este modo, los recursos pueden destinarse a tareas más estratégicas y de crecimiento, sin tener que preocuparse por los trámites operativos”, ha asegurado el ejecutivo.

Según datos de la Asociación Española de Leasing y Renting (AELR), el canal de renting matriculó 20.136 automóviles eléctricos en España durante 2025, cifra que representó el 5,7% del total de matriculaciones del canal corporativo.
Estas cifras muestran una adopción moderada de los vehículos eléctricos dentro de las flotas empresariales, lo que mantiene abiertas otras fórmulas de renovación de parque.
En este escenario, «el vehículo de ocasión joven aparece como una alternativa que permite incorporar unidades más recientes con una inversión inferior respecto de un automóvil nuevo», ha indicado Manheim.
Las estadísticas de Manheim también indican que el parque de ocasión español presenta una elevada antigüedad. Aproximadamente el 50% de las operaciones de compraventa corresponde a automóviles con más de 10 años, lo que refleja el peso de los vehículos veteranos en el mercado nacional.
En relación con esta situación, Pablo Yllera señala que las compañías que buscan anticiparse a los cambios regulatorios europeos deben valorar el vehículo de ocasión joven como una vía para renovar flotas con mayor frecuencia.
«Las empresas que desean estar preparadas ante los cambios normativos europeos deben considerar el VO joven como la opción principal para garantizar una renovación de flotas rentable, flexible y sostenible”», apunta Yllera.








