El fabricante de neumáticos alemán Continental eliminará alrededor de 7.150 puestos de trabajo en todo el mundo de su área de automoción hasta 2025, como parte de su plan para ahorrar 400 millones de euros, según ha informado este miércoles.
La compañía ha anunciado en un comunicado que recortará alrededor de 1.750 puestos de trabajo en su división de investigación y desarrollo, incluidos 380 en la filial de software Elektrobit.
Estos se sumarán a los alrededor de 5.400 puestos de trabajo que desaparecerán en las áreas administrativas como parte de un plan para reducir gastos que anunció el pasado otoño, pero cuya cifra ha confirmado hoy.
Según refiere Bloomberg, detrás del movimiento que la compañía ha confirmado este miércoles estaría una “búsqueda de eficiencia” que le permita “ser más competitiva en medio de un complejo giro del negocio hacia el coche eléctrico”.
Esta reducción afectaría aproximadamente al 3,6% de toda la plantilla de la empresa con sede en Hannover, según los datos de la compañía. A cierre de septiembre de 2023, Continental daba empleo a alrededor de 203.593 personas en 57 países distintos. Además de la reducción del número de trabajadores, la firma también ha comunicado su intención de fusionar centros de trabajo, principalmente, en Alemania, pero sin descartar que se produzca esto mismo en otras geografías.
En el caso de la división de investigación y desarrollo, Continental ha confirmado que ya ha comenzado a implementar medidas para aumentar la eficiencia, lo que le llevará a modernizar algunas de las 82 ubicaciones de desarrollo actuales, agrupar unidades y aprovechar sinergias.
La empresa también ha explicado que está analizando la consolidación de las ubicaciones en la región Rin-Meno y que pretende llevar a cabo estos ajustes de manera gradual y de la forma más responsable posible a nivel social.
A fecha de septiembre de 2023, Continental empleaba en su división de automoción a 102.574 personas.
El fabricante de neumáticos obtuvo hasta septiembre un beneficio neto de 889,4 millones, frente a las pérdidas de 222 millones de un año antes, al tiempo que su facturación creció un 6,3 %, hasta los 30.972 millones de euros.






