La patronal europea de proveedores de automoción Clepa ha encargado a la consultora Roland Berger un estudio sobre la viabilidad del umbral del 70% de componentes fabricados en Europa que baraja la Comisión Europea para los vehículos eléctricos y los híbridos enchufables, y la conclusión del análisis es que ese listón» resulta alcanzable con la actual cadena de suministro» del continente.
Roland Berger ha analizado un vehículo representativo del segmento C producido dentro de la Unión Europea tras la propuesta que la Comisión presentó el 4 de marzo bajo la denominación Industrial Accelerator Act, la norma que introduce requisitos de contenido local para la automoción.
El trabajo, concluido ahora, sostiene que el valor combinado de las piezas fabricadas en su mayor parte en el continente se sitúa en el 89% en los híbridos enchufables y en el 83% en los eléctricos de batería, ambos por encima del 70% que estudia Bruselas.
Los autores sostienen que ese umbral «preserva el margen de decisión de los fabricantes sobre sus proveedores», toda vez que permite a cada marca elegir qué piezas abastece dentro o fuera del continente sin imponer rigideces en el aprovisionamiento.
Por dominios tecnológicos, el 50% de contenido europeo resulta asumible tanto en los principales componentes electrónicos como en la cadena de tracción eléctrica, que supera ese porcentaje con margen, dado que los fabricantes del continente conservan una «posición competitiva en electrónica de potencia y en motores», destaca Roland Berger.
Poco margen hasta el techo
En la actualidad, el contenido europeo medio se cifra en el 82% en los híbridos enchufables y en el 75% en los eléctricos puros, de modo que el recorrido entre la situación de partida y el máximo que dibuja el trabajo «queda reducido», según advierte el propio informe.
Una fase anterior del análisis, difundida en septiembre de 2025, había cuantificado una brecha de costes de entre el 15% y el 35%.
Sin reformas estructurales de competitividad, el 23% de la creación de valor de la industria europea de componentes «permanece en riesgo» y esta amenaza afectará a 350.000 empleos a partir de 2030, según Clepa.





