A su ritmo, puede que ya se hayan convertido en las nuevas UGG, Hunter o Crocs, aunque todavía no lo sepamos. En lugares como Reino Unido son un indiscutible must have para el público femenino en los días de lluvia. Seguramente, no tardarán mucho en convertirse en tendencia en España. Se llaman Spats Boots, y están inspiradas en los spats ingleses creados en el siglo XIX. Es decir, en lo que aquí se conocen como polainas, pero evolucionadas en este caso y desde el punto de vista estético. Antiguamente, la polaina era la pieza externa que protegía y proporcionaba calor desde la rodilla o el tobillo hasta el inicio de la pala del
botín o del zapato. De hecho, esa pieza evolucionó también en un tipo de botín específico, lógicamente denominado Spat. La firma Spats, creada por dos amigos en 2010, ofrece todo tipo de variaciones cromáticas sobre la base de la clásica bota de goma para agua e incluye tejidos en la parte superior de algunos modelos.
A partir de 60 euros / www.spats-boots.com







