Ayvens quiere pasar de ser solo un operador de renting y gestión de flotas a actuar también como prescriptor de conocimiento en movilidad, apoyándose en datos propios, informes europeos y análisis sobre electrificación, costes, regulación y nuevos hábitos de uso del coche.
Y, para ello, una nueva edición de su Ecomotion de la que hemos sido partícipes, sin éxito relevante —humildad y verdad por delante—. 28 coches han participado, incluyendo “nuestro” Polestar 4, y han servido como laboratorios con ruedas para conseguir datos de uso “en acción” por carretera, autopista y entorno urbano.
Bien es verdad que también hemos competido para consumir poco. Por ejemplo, el Cupra Tavascan ha conseguido reducir el consumo un 23,7 % y, así, proclamarse campeón de nuestra categoría, la de los 100 % eléctricos.

Además, ha habido pruebas de regularidad y de uso en carretera y en ciudad, y nos han animado a circular en autovía por encima de 90 km/h.
La clave, por tanto, no está solo en la foto del podio, aunque siempre ayuda posar con una cifra bonita. Lo interesante es que esta edición del Ecomotion by Ayvens Research Lab quiere empezar a funcionar como algo más que una competición de eficiencia. Quiere ser una toma de datos con coches reales, personas reales, entornos reales y esa mezcla tan humana de concentración, prudencia, picardía y mirada constante al ordenador de a bordo.
En total participaron 23 marcas y 28 vehículos electrificados, repartidos entre eléctricos puros, híbridos enchufables e híbridos. En la categoría BEV, el ganador fue el ya citado Cupra Tavascan VZ. En híbridos enchufables, el primer puesto fue para el BYD ATTO 2 DM-i Boost, que completó el recorrido con un consumo combinado de 17,4 kWh y 6,89 litros de combustible. Y en híbridos e híbridos ligeros, el vencedor fue el Jeep Compass Altitude, con una mejora del 24,49 % respecto a su referencia WLTP.

La lectura para las flotas es, diríamos, bastante clara: el consumo homologado sirve como punto de partida, pero el uso real sigue teniendo la última palabra. La ruta, el ritmo, la carga, la temperatura, la gestión de la energía y, por supuesto, el pie derecho cambian mucho más de lo que a veces se reconoce en una tabla.
Ayvens utilizará los datos obtenidos durante estas dos jornadas para elaborar un estudio práctico sobre eficiencia energética y rendimiento en conducción real. Y ahí está el valor del experimento: no tanto saber quién gana, sino entender cuánto se puede mejorar y qué margen tiene una empresa cuando gestiona sus vehículos.






