Acciona ha iniciado sus servicios de motosharing desde el 1 de marzo con un centenar de scooters eléctricas en la localidad barcelonesa de L’Hospitalet de Llobregat. El servicio contribuirá a la mejora de la movilidad en el área metropolitana de Barcelona (AMB), ya que el usuario podrá circular y pausar el trayecto durante un máximo de seis horas, en cualquier zona, pero para finalizar el trayecto (liberar la moto para su uso por otros ciudadanos) tendrá que hacerlo dentro del área habilitada.
Esta zona habilitada para terminar y comenzar los recorridos de las scooters de Acciona, comprende la mayor parte del municipio de L’Hospitalet de Llobregat y varios puntos del área metropolitana de Barcelona.
Las motos están geolocalizadas, tienen unas prestaciones equivalentes a 125cc y ofrecen dos modalidades de conducción utilizando el seleccionador MODE: el modo Standard “S”, con una velocidad de hasta 50 Km/h para ciudad; y el modo de conducción Custom “C”, que permite alcanzar los 80 Km/h y que es recomendable para vías rápidas. Todos los scooters tienen dos plazas y cuentan con dos cascos de seguridad tipo jet en el baúl.
Además, la aplicación informará de las emisiones de CO2 que se han evitado al optar por un scooter eléctrico compartido frente al uso de un vehículo privado convencional.
A través de la app o en la página web, los usuarios podrán darse de alta y utilizar las motos compartidas con unas tarifas que oscilan entre 0,25€/minuto y 0,27€/minuto, según la modalidad de conducción que elijan, sin costes fijos y todo incluido: seguro, recarga y mantenimiento, y pagar solo por los segundos reales de utilización.
La compañía en Madrid ya cuenta con 1.000 motos y en 250 en Valencia. Los servicios de vehículos compartidos están alineados con la identidad y la vocación de la compañía de contribuir a una reducción de las emisiones de CO2, mejorar la calidad de vida de las ciudades, electrificar la economía y fomentar medios de transporte alternativos. Por eso, ha decidido apostar con su propia marca para acercarse a los usuarios finales de los servicios de transporte.






