La start-up británica de conducción autónoma Wayve ha cerrado una ronda de financiación de 1.200 millones de dólares, lo que sitúa su valoración bursátil actual en 8.600 millones de dólares y refuerza su posición financiera en un momento de renovado interés por el desarrollo del taxi autónomo.
La operación cuenta con el respaldo de fabricantes como Mercedes-Benz, Stellantis y Nissan, además del gigante de las VTC Uber.
Con esta inyección de capital, la compañía consolidará más su estructura de financiación para impulsar el despliegue de su tecnología en servicios de transporte y en vehículos de consumo.
El consejero delegado de Wayve, Alex Kendall, ha señalado que la empresa dispone de «un balance sólido que nos permitirá lanzar productos y mantenerlos en el mercado durante un horizonte prolongado».
Despliegue en 10 ciudades
La nueva financiación llega en un momento de reactivación del interés inversor por la conducción autónoma, impulsado por los avances en inteligencia artificial y por la búsqueda de modelos de explotación más viables desde el punto de vista económico.
Wayve prevé iniciar este año sus operaciones de taxi autónomo en Londres en colaboración con Uber y desplegará sus servicios en 10 ciudades a escala global.
De su lado, Uber ha confirmado su expansión con la conducción autónoma en Madrid, Hong Kong, Houston y Zúrich antes de finales de este año dentro de esta estrategia.
En paralelo al negocio de transporte de pasajeros, la tecnológica británica avanza en la integración de sus sistemas de asistencia en fabricantes tradicionales como Nissan, que estudia lanzar un sistema basado en la tecnología de Wayve en Japón durante el ejercicio fiscal 2027.





