Según la Dirección General de Tráfico (DGT), entre el 80% y el 85% de los vehículos que circulan en hora punta llevan una sola persona, y la ocupación media del coche privado para acudir al trabajo se sitúa en apenas 1,4 personas.
El problema adquiere «especial relevancia» cuando se observa la dimensión de los desplazamientos diarios. Madrid, por ejemplo, registra una media de 10,9 millones de desplazamientos al día, de los que aproximadamente 1,5 millones son de entrada a la ciudad y otros 1,5 millones de salida, según un análisis elaborado por la empresa Tribbu a partir de datos de la Consejería de Transportes y Movilidad Sostenible.
Estos movimientos se producen, en gran medida, en franjas horarias similares y hacia destinos comunes como centros de trabajo, universidades, hospitales o zonas de actividad.
La elevada dependencia del vehículo individual contribuye a la congestión urbana y pone de relieve la necesidad de buscar fórmulas que permitan transportar a más personas de manera eficiente.
Al mismo tiempo, el impacto medioambiental del transporte continúa siendo uno de los principales retos del país, ya que este sector concentró en 2024 el 33,7% de las emisiones nacionales de gases de efecto invernadero, según el Inventario Nacional de Emisiones.





