La compañía de renting Arval ha anunciado el lanzamiento de la solución Arval Energy Card, un servicio de recarga pública diseñado para simplificar la operativa de los vehículos eléctricos y eliminar las barreras de uso en carretera.
La iniciativa completa el ecosistema de la compañía en infraestructura de recarga (cubre la vivienda, el centro de trabajo y la carretera) y reforzará el asesoramiento estratégico a empresas y particulares en el proceso de electrificación de flotas, según ha explicado la compañía en un comunicado.
«con Arval Energy Card no sólo lanzamos un servicio de pago o una aplicación, sino que eliminamos el principal dolor de cabeza operativo de la movilidad eléctrica: la fragmentación de las redes de recarga en carretera”, ha asegurado sobre el lanzamiento de este nuevo producto Beatriz Catalá, directora de marketing de Arval.

La ejecutiva ha destacado que el objetivo de la empresa es «simplificar la experiencia de cualquier conductor, ya sea un usuario particular o el gestor de una gran flota corporativa», permitiendo que cargar un vehículo eléctrico “sea tan accesible, transparente y cómodo como lo ha sido siempre repostar carburante”.
Con la tarjeta, y a través de una única aplicación móvil o una tarjeta RFID física, el conductor podrá localizar estaciones, consultar datos del cargador en tiempo real, iniciar la sesión y abonar el consumo tanto en trayectos diarios como en desplazamientos de larga distancia.
Igualmente permitirá a los usuarios distinguir entre recargas de uso profesional y personal
La nueva solución ha sido desarrollada junto a ChargePoint y garantizará acceso a 27.000 puntos de carga públicos en España, incluyendo a operadores como Zunder, PowerDot o Iberdrola.
De cara a la gestión de flotas corporativas, Arval ha puesto el énfasis en que esta tarjeta eliminará la complejidad administrativa del reembolso de tickets individuales, con la actividad canalizada en un único historial unificado y una facturación centralizada.





