El grupo automovilístico Stellantis ha comenzado la producción del nuevo furgón eléctrico Cargo Box en su planta italiana de Atessa, el centro de fabricación más grande de Europa dedicado en exclusiva a vehículos comerciales ligeros de gran tamaño, donde también se ha iniciado el ensamblaje de una nueva línea de vehículos recreacionales eléctricos.
Ambas operaciones forman parte del programa de personalización industrial CustomFit, centrado en adaptar los vehículos a las necesidades específicas de los clientes profesionales, según ha avanzado la compañía en un comunicado de prensa.
El nuevo Cargo Box BEV, desarrollado sobre una base de chasis eléctrico, ofrece una capacidad de carga de 18,3 metros cúbicos, con una longitud de 4.230 milímetros, una anchura de dos metros y una altura de 2,15 metros.
Este modelo está equipado con un motor eléctrico de 200 kW (270 CV) y un par máximo de 410 Nm, asociado a una batería de 110 kWh que proporciona hasta 323 kilómetros de autonomía.

Además, Stellantis ha indicado que se ofrecerá una versión extendida L4 que amplía el volumen del Cargo hasta 20,5 metros cúbicos y una longitud interior de 4.500 milímetros.
En cuanto al programa de reacondicionamiento y preparación, la automovilística ha expuesto que el sistema CustomFit integra los procesos de conversión en fábrica y también colabora con una red internacional de más de 550 socios certificados, «lo que amplía las opciones de transformación y reduce los plazos de entrega a través de la red oficial».
En 2024, la compañía registró un incremento del 25% en las conversiones realizadas junto a socios certificados y ha duplicado el volumen de vehículos personalizados para grandes flotas dentro de sus propias instalaciones, con un crecimiento del 35% en las ventas de vehículos transformados en el mercado europeo.







