El grupo automovilístico Renault cerró el ejercicio 2025 con una cifra de negocio de 57.900 millones de euros y un margen operativo del 6,3%, equivalente a 3.600 millones de euros, cifras que no consiguieron compensar el hecho de que tuvo que anotarse unas pérdidas netas de 10.900 millones de euros, una cifra de la que 9.300 millones de euros fueron responsabilidad directa de su exposición accionarial en Nissan.
En el caso de la facturación, esta avanzó impulsada por la renovación de la gama de vehículos de la automovilística y por un mix comercial con mayor peso de versiones electrificadas y segmentos de mayor valor añadido.
El resultado operativo también descendió en comparación con el ejercicio previo, en concreto en un 15% y hasta 3.600 millones de euros.
Rentabilidad y estructura financiera
Respecto del as áreas de trabajo del grupo, la división de automóviles incrementó sus ingresos respecto del ejercicio pasado, apoyada en la actualización de modelos y en la estrategia de electrificación.
Además de ello, los vehículos híbridos y eléctricos ganaron peso dentro del total de matriculaciones, lo que impactó de modo positivo en el ingreso medio por unidad de la compañía.
La actividad financiera vinculada a la comercialización de vehículos situó su resultado en niveles similares a los del año previo, con una tasa de riesgo «contenida» dentro de los parámetros previstos por la empresa.
Renault vendió 2,34 millones de vehículos de sus marcas Renault, Dacia y Alpine en todo el mundo en 2025, un 3,2% más y dentro de un mercado que creció un 1,6%.
El valor de la acción de la compañía se ha reducido en un 11,96% en lo que llevamos de curso y desde enero, hasta 32,01 euros por título.





