El gigante alemán de los componentes electrónicos quiere aprovechar la transformación que está comenzando en el sector del transporte por carretera.
En la feria IAA que se celebra estos días en Hannover Markus Heyn, vicepresidente del consejo de administración de Bosch, ha explicado que el negocio de los vehículos industriales pesados es una de sus principales áreas de crecimiento y que su objetivo es duplicar las ventas en este segmento «de aquí a mediados de la próxima década”.
Desde la compañía señalan que, a pesar de la incertidumbre que atraviesa la industria automovilística, el mercado de vehículos industriales pesados mantiene una evolución más sólida que otros segmentos.
Bosch prevé que la producción mundial de camiones de más de seis toneladas alcance los 3,3 millones de unidades en 2026, con una tendencia de crecimiento que podría situarla en torno a cuatro millones a mediados de la década de 2030. De momento la mayoría de esos vehículos serán impulsados por motores diésel (un mercado que por supuesto Bosch también cubre), pero el cambio a la electrificación puede darles mayor protagonismo.
Más de 4.000 millones de euros
Por lo tanto, apoyándose en la creciente adopción de nuevas tecnologías, la empresa estima que sus ventas vinculadas a vehículos industriales pesados podrían duplicarse hasta 2035, respecto a los más de 4.000 millones de euros que genera actualmente este negocio.
Se encuentran bien posicionados para crecer, y en 2026 uno de cada tres camiones eléctricos matriculados en Europa utilizará motores eléctricos e inversores de Bosch, ha destacado la empresa.
Además han alcanzado un acuerdo con Daimler Truck para el suministro de componentes de propulsión eléctrica fabricados en Europa, destinados al camión eléctrico eActros.
Las expectativas de negocio de Bosch van más allá de los sistemas de propulsión, ya que también comercializan sistemas de asistencia a la conducción (ADAS) que incluyen frenado de emergencia, capaces de detectar peatones y ciclistas, así como tecnologías de monitorización del conductor para identificar señales de distracción o fatiga.





