El fabricante de automóviles Renault ha renovado uno de sus modelos insignia, el Megane E-Tech eléctrico, con una batería de 67 kWh útiles de química LFP —fosfato de hierro y litio— que eleva la autonomía homologada WLTP a 500 kilómetros.
Según ha informado la compañía, la nueva batería adopta una arquitectura cell-to-pack —supresión de los módulos intermedios para integrar las celdas en el pack sin intermediarios— con una tasa de ‘llenado’ que alcanza el 53%.
Renault ha cifrado el tiempo de recarga del 15% al 80% en torno a 24 minutos con carga rápida a 165kW, lo que representa un 25% menos que en la generación anterior de este modelo.

Por su parte, la carga en corriente alterna admite 11kW de serie y 22kW como opción, con función bidireccional V2L (vehicle-to-load) para alimentar dispositivos externos de hasta 3.700W mediante adaptador.
Nuevas funciones y estéticas
El exterior del vehículo, que mide 4,2 metros, incluye un nuevo paragolpes y una firma luminosa de luces de día con ocho rombos que sustituye a las tomas de aire laterales, mientras que la calandra presenta acabado en negro brillante con el mismo patrón geométrico.
La integración de la batería de mayor capacidad eleva la altura del vehículo 20 milímetros respecto de la versión anterior.

En cuanto a los acabados del Mégane, la opción Techno incluye llantas de 19 pulgadas, mientras que la Esprit Alpine ofrece unas de 20 pulgadas de serie.
Ambas versiones comparten el sistema OpenR —doble pantalla en L inversa con 12,3 pulgadas para el cuadro de instrumentos y 12 pulgadas para la pantalla multimedia— con Google Assistant, Google Maps y Gemini.





