La empresa fabricante de microcoches eléctricos Microlino Italia ha manifestado su oposición a la orientación adoptada en la Unión Europea respecto al nuevo sistema de créditos verdes, actualmente en proceso de aprobación, al considerar que deja fuera a los vehículos eléctricos ultraligeros de la categoría L7e.
Según ha trasladado la compañía en un comunicado, la propuesta comunitaria contempla la inclusión de coches urbanos de hasta 4,20 metros mediante la creación de una nueva categoría M1e, que permitiría computar supercréditos en los cálculos de emisiones. Sin embargo, mantiene la exclusión de la categoría L7e, a la que pertenecen los microcoches eléctricos como el Microlino.
Microlino Italia ha expresado su “profunda preocupación” ante esta decisión y ha señalado que la exclusión afecta a los vehículos eléctricos más ligeros y eficientes del mercado.
Contradicción europea
La compañía sostiene que la medida introduce una contradicción en la política de descarbonización del transporte urbano, ya que por un lado se expresa la voluntad de incentivar vehículos eléctricos asequibles para entornos urbanos y, por otro, se excluye del sistema de incentivos a los modelos más compactos, ligeros y eficientes en términos energéticos.
Desde la perspectiva de Microlino, los vehículos L7e «representan una solución para la movilidad en ciudad por su menor consumo, su reducida huella ambiental y su adecuación a trayectos cortos en entornos congestionados».
La compañía ha advertido de que mantenerlos fuera del sistema de supercréditos puede «distorsionar el mercado y desincentivar el desarrollo de alternativas eléctricas ultraligeras».





