La planta de Mercedes-Benz en Vitoria fabricará unas 5.000 unidades anuales del nuevo VLE, la furgoneta eléctrica de lujo que sustituye a la EQV en la gama del grupo alemán, según previsiones de la consultora Inovev recogidas en exclusiva por Fleet People.
Ese volumen estimado casi duplica la producción del modelo saliente y consolidará a la factoría alavesa como «eje europeo» de las furgonetas eléctricas de lujo del fabricante, ha apuntado la firma de análisis.
El relevo industrial coincide con un cambio de nombre, de EQV a VLE, con el que Mercedes-Benz retirará de forma paulatina la marca EQ de toda su gama eléctrica.
Esta nueva idea alcanzará también a las versiones del GLB, el GLC y el reciente CLA berlina, lo que supondrá eliminar estas siglas tras siete años de uso comercial.
El VLE estrenará la plataforma VAN.EA, específica para furgonetas eléctricas y con sistema de 800 voltios, con 5,3 metros de largo, dos de ancho y dos de alto. Utiliza una batería NMC de 115kWh acoplada a un motor eléctrico delantero de 262CV (193kW) y homologa 700 kilómetros de autonomía WLTP, el doble que la generación anterior.
Mercedes prevé añadir, además, dos variantes adicionales del VLE en 2027, una con batería de 80kWh y otra con dos motores y una potencia conjunta de 409CV.
Inovev enmarca el lanzamiento de Mercedes bajo el auge reciente de los grandes monovolúmenes eléctricos de lujo, «un segmento abierto sobre todo por los fabricantes chinos y sin propuesta europea hasta ahora en el rango de unidades premium«.
Desde 2005, la familia V Class y EQV se han producido en Vitoria con un volumen de entre 10.000 y 32.000 unidades anuales.
Hay que apuntar que la Clase V híbrida sigue a la venta sin cambios en su carrocería.






