El fabricante estadounidense de vehículos eléctricos Lucid Motors ha suspendido su previsión de producción para el conjunto del ejercicio tras anotarse unas pérdidas de mil millones de dólares (880 millones de euros al cambio actual) al finalizar el primer trimestre y verse obligado a paralizar de las ventas del su SUV Gravity por la aparición de un defecto en uno de sus asientos.
Los números rojos casi triplican los 366 millones de dólares negativos que obtuvo en el mismo tramo del ejercicio anterior, mientras que los ingresos han crecido, eso sí, un 20% hasta 282 millones de dólares, pero una cifra muy por debajo de los 440 millones esperados por los analistas de Wall Street que cubren la compañía.

Taoufiq Boussaid, director financiero del grupo, ha apuntado durante la conferencia con analistas e inversores que el fabricante actualizará sus previsiones al cierre del segundo trimestre, una vez que Silvio Napoli, el nuevo consejero delegado de la firma, complete la reevaluación del negocio tras incorporarse a la marca californiana en abril.
5.500 producidos y solo 3.093 entregados
Apenas un mes atrás, Lucid reafirmó su objetivo de fabricar entre 25.000 y 27.000 unidades durante el ejercicio en su informe trimestral de ventas, una hoja de ruta que queda ahora congelada.
El grupo, que cerró el primer trimestre con cerca de 3.200 millones de dólares en caja, ha fabricado 5.500 vehículos en el primer trimestre pero solo ha entregado a cliente 3.093 unidades de sus modelos Air sedan y Gravity.

Marc Winterhoff, director de operaciones de la compañía, ha indicado que la construcción de la planta saudí sigue adelante pese a algunos retrasos en la llegada de equipamiento provocados por la guerra entre Estados Unidos e Irán en la zona, según ha detallado Automotive News.
«Lo que cuenta es el incremento de producción de 2027, y eso permanece sin cambios», ha afirmado el ejecutivo, al tiempo que ha confirmado que el fabricante dará novedades sobre la planta saudí al cierre del segundo trimestre.
Lucid está participada de modo mayoritario por el Public Investment Fund, el fondo soberano de Arabia Saudí, y mantiene su fábrica principal en las afueras de Phoenix, en Arizona, donde ensambla los modelos Air y Gravity.







