Las emisiones de dióxido de carbono de los vehículos híbridos enchufables (PHEV) en circulación son casi cinco veces superiores a las que marcan las pruebas oficiales, según datos publicados por la Agencia Europea de Medio Ambiente que recoge el lobby medioambiental Transport & Environment (T&E).
El análisis, realizado a partir de los consumos reales de 127.000 vehículos matriculados en 2023, sitúa las emisiones medias en 139 gramos de CO₂ por kilómetro, frente a los 28 gramos registrados en las pruebas de homologación.
El desfase entre las pruebas de laboratorio y los resultados en condiciones reales «se ha ampliado en los últimos años, pese a los mensajes de los fabricantes en torno a la mejora de la eficiencia de esta tecnología», asegura T&E, que recuerdan al respecto que los enchufables combinan un motor eléctrico con batería recargable y un motor de combustión y representan en la actualidad un 8,6% de las ventas de automóviles en la Unión Europea.
En este sentido, la Comisión Europea ha introducido los llamados “factores de utilidad”, que ajustan de forma progresiva el cálculo de emisiones para reducir la diferencia entre la homologación oficial y el uso real. Los factores fijados para 2025 y 2027 obligarán a los fabricantes a disminuir las ventas de híbridos enchufables o a reforzar la oferta de eléctricos de batería si quieren cumplir con los targets de emisiones de la UE.
Por su parte, ACEA, la patronal europea del automóvil, ha solicitado a Bruselas «que renuncie a aplicar los nuevos factores, lo que suavizaría la presión regulatoria sobre los híbridos enchufables», ha apuntado también T&E.
«Los híbridos enchufables siguen contaminando más de lo que la industria reconoce y la diferencia con la realidad no ha hecho más que crecer. El sector pide a la Comisión Europea que mire hacia otro lado para retrasar la inversión en eléctricos puros, pero Bruselas debe mantener los factores de utilidad acordados para 2025 y 2027», ha afirmado al respecto Lucien Mathieu, director del área de automóviles de T&E.
La CE abordará esta cuestión y otras relacionadas con la tecnología de los automóviles este 12 de septiembre en un encuentro en Bruselas.








