Los combustibles renovables tienen capacidad para cubrir un 33% de la demanda de combustible del transporte en España en 2030 y un 69% en 2050, según cifras apuntadas en la jornada «Autonomía estratégica, competitividad industrial y descarbonización», organizada por la Asociación CRECEMOS el pasado 7 de mayo en el Congreso de los Diputados, y que contó con la asistencia de 150 representantes institucionales y de empresas del sector.
El consumo nacional rebasó en 2025 los dos millones de toneladas de combustibles renovables, una cifra que permitió evitar hasta 5,5 millones de toneladas de CO₂, el equivalente a las emisiones asociadas a más de un millón de habitantes, de acuerdo con datos expuestos por la asociación durante el encuentro.
CRECEMOS calcula que el país podría producir entre 7,5 y 13 millones de toneladas anuales en 2030, hasta sextuplicar el volumen actual.
España cuenta ya con una red de más de 1.600 estaciones de servicio que ofrecen HVO, un diésel 100% renovable compatible con el parque actual y con la infraestructura existente.
Esa disponibilidad inmediata es uno de los argumentos centrales que esgrimió el sector del transporte para reclamar en el Congreso un papel propio en la estrategia de descarbonización.
El transporte aporta en la actualidad más del 30% de las emisiones totales del país y los combustibles renovables, considerados de emisiones netas cero en uso por sus ciclos cerrados de carbono, pueden alcanzar reducciones de gases de efecto invernadero superiores al 90% en un análisis de ciclo de vida completo, según los datos aportados durante la jornada.

Una nueva categoría de vehículo
Sergio Treviño, presidente de CRECEMOS y consejero delegado de la empresa de transporte y logística Sesé, defendió en su comparecencia en el Congreso que «la descarbonización debe ir de la mano de la competitividad industrial y la autonomía energética» y reclamó «un marco legislativo y fiscal que garantice la neutralidad tecnológica y el aprovechamiento de todo el potencial que pueden ofrecer a España».
El directivo subrayó también que los combustibles renovables ya cumplen los tres requisitos «sin necesidad de un despliegue de infraestructuras o de desarrollo tecnológico».
De su lado, la directora general de la asociación, Mónica de la Cruz, planteó la creación de una nueva categoría de vehículo impulsado en exclusiva por combustibles 100% renovables, «equiparable a los vehículos eléctricos puros o a los de pila de hidrógeno».
La ejecutiva apuntó al efecto tractor de la carretera sobre la producción de combustibles renovables destinados a otros sectores de difícil electrificación, como la aviación y el transporte marítimo.
Las empresas asociadas a CRECEMOS facturan cerca de 100.000 millones de euros, equivalentes a casi el 6% del PIB español, suman 10.000 millones de euros en inversión y emplean de forma directa a 115.000 personas en nuestro país.







