Lloyds Banking Group, el mayor banco proveedor de financiación de vehículos en Reino Unido, ha descartado impugnar el programa de compensaciones diseñado por la Autoridad de Conducta Financiera británica (FCA) de Reino Unido para resarcir a los afectados por prácticas de comisiones opacas en los créditos concedidos para automóviles, una práctica que se desarrolló durante años en la región y que se saldará con indemnizaciones a los afectados por valor de 10.600 millones de euros.
La entidad, que opera en el segmento crediticio del automóvil a través de su marca Black Horse, había evaluado la posibilidad de recurrir al considerar que el diseño del plan «no se ajustaba a resoluciones judiciales previas».
De hecho, y de igual modo que otras entidades financieras, como la española Banco Santander, ha reconocido que mantiene discrepancias con la interpretación del Regulador británico al respecto —la FCA—, aunque ha priorizado la «certidumbre del proceso» frente a una prolongación del conflicto que podría derivar en una «mayor incertidumbre para entidades y consumidores».
Hay que apuntar al respecto que Lloyds es el principal banco por volumen de créditos ocultos descubiertos.
La FCA ha presentado una versión revisada del programa que ha reducido el alcance inicial tanto en volumen económico como en número de afectados. Al respecto, el número de consumidores potencialmente elegibles ha quedado fijado en 12,1 millones, por debajo de los 14,2 millones contemplados en una fase anterior, y el coste estimado para las entidades ha descendido desde los 11.000 millones de libras originales hasta los actuales 9.100 millones (10.600 millones de euros).

Lloyds provisiona 1.950 millones de libras
Para hacer frente a las compensaciones, Lloyds ya incrementó sus provisiones en octubre del ejercicio pasado hasta 1.950 millones de libras (unos 2.270 millones de euros).
Otros actores han seguido un camino similar, como Mercedes y BMW, que han provisionado unos 500 millones de libras, de modo conjunto y Banco Santander lo hizo en más de 480 millones, según datos cotejados por Fleet People.
En el caso de las firmas de renting, gigantes como Ayvens han oficializado una cifra provisional de 93 millones de euros y otras, como arval, no se han pronunciado al respecto.
El origen del proceso se sitúa en una práctica extendida durante al menos 17 años —entre 2007 y 2024— por la que entidades financieras abonaban incentivos a los concesionarios sin comunicarlo a los compradores, lo que el Regulador y los tribunales han considerado que pudo incentivar tipos de interés más elevados.
La FCA ha estimado que la práctica ha afectado a «millones de consumidores», cada uno de los cuales podría recibir unos 800 euros de indemnización como término medio.
La postura de Lloyds ha contrastado con la de otros actores del sector, que incluso, como es el caso del grupo sudafricano FirstRand, han anunciado su salida del negocio de financiación de automóviles en Reino Unido tras dos décadas de actividad, una decisión que ha vinculado «directamente» al impacto del programa de compensaciones sobre el perfil de riesgo del negocio.
Pese a la renuncia del banco al recurso, otras entidades, asociaciones sectoriales y representantes legales han analizado aún la posibilidad de impugnar el esquema, apunta The Financial Times.








