La devolución masiva de vehículos eléctricos usados procedentes de contratos de renting en Estados Unidos encara un impacto agregado estimado en hasta 8.000 millones de dólares (unos 7.400 millones de euros) para las financieras vinculadas a los fabricantes de automóviles de Estados Unidos tras depreciarse estos vehículos por debajo del valor residual calculado en el momento de firmar los contratos.
Así lo asegura la publicación especializada Automotive News, que apunta que el origen de este desequilibrio reside en una depreciación más acusada que lo inicialmente previsto en el ámbito de los vehículos eléctricos y cuando estos regresan al mercado después de finalizar sus contratos de renting, con un valor real inferior al calculado en el momento de la firma.
Esta situación está obligando a las entidades financieras del sector de automoción, concretamente a las que son propiedad de las marcas de una manera más acusada, a iniciar ajustes operativos y económicos para tratar de contener el impacto, según la publicación.
Hay que decir que el peso de los vehículos eléctricos en el canal de ocasión sigue al alza, ya que representan el 7,7% del total de unidades procedentes del renting en el primer trimestre del ejercicio actual en EEUU y con previsiones que apuntan a que esa proporción se aproximará al 15% al cierre de 2026, en línea con un «aumento sostenido» del volumen de devoluciones.
Pico significativo en 2028: 800.000
Además, y según ANE, El volumen de eléctricos fuera de contrato seguirá creciendo hasta alcanzar su punto máximo en 2028, cuando cerca de 800.000 unidades entrarán en el mercado de ocasión, lo que presionará los precios a la baja y ampliará la distancia entre el valor previsto y el de reventa.
Estimaciones del sector apuntadas por Automotive News sitúan la pérdida media en torno a 10.000 dólares (unos 9.200 euros al cambio actual) por vehículo, con un rango que oscila entre 5.000 y 20.000 dólares (entre 4.600 y 18.400 euros) en función del modelo y las condiciones de mercado, lo que situaría el impacto agregado para el conjunto de vehículos que finalizarán sus contratos en 2028 en torno a 8.000 millones de dólares, unos 7.400 millones de euros.
Más allá de las financieras tradicionales, los concesionarios de automóviles las firmas de subastas se han constituido en los últimos tiempos como los canales clave para absorber este volumen de automóviles y contener la depreciación adicional que podría derivarse de un exceso de oferta.








