Acabamos de cerrar un año notable en el sector del motor en España, con más de 1,3 millones de nuevas matriculaciones y un 7% de crecimiento… y mucho más todavía si nos centramos en el canal de empresas. Pero, como hacer balance no impide echar también la mirada hacia adelante, hemos querido saber qué opina la industria de este 2019. Un ejercicio que parece marcado por varios fines de ciclo; no sólo porque el total de ventas probablemente bajará de manera casi imperceptible (un 0,57%), según las previsiones realizadas en exclusiva para Fleet People por la consultora MSI Iberia.
Además, el canal de empresa será el único que aguante el tirón (el de particulares bajará más de un 1% y el de rent a car se mantendrá estable), sí, pero los días de los dobles dígitos parecen definitivamente pasados. Y el diésel seguirá, si nada lo impide, perdiendo cuota a pasos agigantados. ¿Cómo se afronta esta transición? Pues, por de pronto, los fabricantes se declaran más que satisfechos de los resultados del año pasado, siempre “a pesar” del ‘efecto WLTP’. De hecho, este factor fue tan desestabilizador que casi todos lo citan en su balance.
“Ha provocado grandes distorsiones”, asegura Jordi Pastor, director de Flotas de Nissan Ibérica, aunque enseguida puntualiza que, “no obstante, nuestra marca obtuvo un buen crecimiento, cercano al 8%, con un volumen por encima de las 32.000 unidades”. Para Daniel Sáenz de Buruaga, gerente de Renting y Grandes Cuentas de Seat España, se trató de un periodo “con un escenario muy exigente, sobre todo, por la implantación de la nueva normativa de homologación”, pero que, para ellos también se ha revelado “excelente”, puntualiza: “Crecemos por encima de lo que lo hace el mercado, y hemos conseguido nuevos clientes y aumentado el valor añadido de nuestras ventas gracias a los últimos lanzamientos”. El 65% de estas, indica, han sido en forma de renting.
Ana Gema Ortega, directora de Ventas a Flotas del Grupo Renault en España, destaca que, “a pesar de los movimientos del WLTP”, siguieron “creciendo igual que lo hizo el mercado de empresas y manteniendo el liderazgo en el mercado del ‘true fleet’”, mientras que reforzaban “la apuesta por la llamada flota de proximidad”.
Kia, por otra parte, se centra en que continúa en la senda alcista “en volumen y en visibilidad, muy por encima del mercado: más del 30%”, lo que ya los coloca sobre las 16.000 unidades, de las cuales unas 3.000 fueron en renting, según Santiago Luesma, gerente nacional de Flotas y RAC de la compañía coreana.

“Fue el mejor año de la historia de FCA y de sus marcas en España”, dice rotundo, por su parte, Juan Menéndez, director de Flotas, Remarketing y VO de este grupo en nuestro país. “Estamos por encima de las 40.000 unidades, entre turismos y comerciales, pero no podría especificar cuántas son de renting, pues con la mayor flexibilidad es difícil determinarlo”, afirma.
Entre las empresas de renting puro y duro, ALD Automotive destaca que, en España, ha “superado los 100.000 vehículos gestionados directamente”. Según su director general en nuestro país, Pedro Malla, “eso supone un incremento de volumen de casi un 10% con respecto a 2017, un aumento similar al del número de contratos firmados”. Y advierte de que este año “se va a mantener la tendencia al alza, de forma que la curva de crecimiento siga la línea actual, y el mercado batirá su récord, llegando a representar el 20% de las matriculaciones”.
Continuismo o contención
Sin embargo, los análisis a futuro, para este 2019, son más bien dispares, con un solo punto en común: que el canal de empresas crecerá, pero menos que en los últimos años. Algo que también indican los datos de MSI para Fleet People.
A partir de ahí, cabe desde la visión más optimista (como la del propio Malla o la de Luesma, que apunta asimismo a que el renting “seguirá aumentando por encima del 10%”) hasta la más prudente, la de Menéndez, de FCA: “En el global, va a estar muy estable, o incluso con una tendencia negativa; sin embargo, en empresas y renting crecerá ligeramente”.
Rocío Carrascosa, consejera delegada de Alphabet España, sigue “optimista ante la importancia” que tendrá en la movilidad futura el segundo de estos dos segmentos, y cita un informe de la Asociación Española de Renting de Vehículos (AER), que cuenta con que su cuota continúe “aumentando en 2019 y, al menos, hasta 2021. Esto demuestra que se encuentra en un gran momento”.
Las previsiones de Pastor para el canal apuntan a un 4,2% positivo, y explica que “durante los cuatro últimos años, el ritmo ha sido muy intenso”, así que, en los próximos dos “habrá crecimiento, pero no tan alto”. También según Ortega sería lógico que se frenase un poco, incluso en el caso del renting, tras cuatro ejercicios “creciendo a dos dígitos tras la recuperación”; aunque considera que “los nuevos canales compensarán la contención de los tradicionales”.
Una opinión en la que coincide Sáenz de Buruaga, quien matiza, eso sí: “Tenemos que ver si la oferta de los fabricantes será capaz de adaptarse a los cambios en la demanda con la velocidad necesaria”.
Vaivenes políticos: incertidumbre… y oportunidad
Para todos los directivos contactados, el gran quebradero de cabeza de este año tendrá que ver, de una manera u otra, con la política.
Por ejemplo, Jordi Pastor, de Nissan, destaca que se trata de “un año marcado por elecciones” en varios ámbitos, y ve como oportunidades la pujanza de sus vehículos eléctricos. También Pedro Malla, de ALD, tras citar como desafío la renovación de la flota con coches de energías alternativas, pone el dedo sobre “las restricciones de tráfico en las ciudades, pues el diésel ha sido el carburante más demandado en los últimos años”. Y Rocío Carrascosa, de Alphabet, argumenta que los anuncios y medidas del Gobierno Central y de los Ayuntamientos, junto con el aumento de las matriculaciones en automóviles eléctricos y de gas, hacen que el futuro de la movilidad sea “difícil de determinar en muchos aspectos”.

Eso sí, en la mayoría de los casos esos problemas se ven a la vez como oportunidades. En palabras de Juan Menéndez, del grupo Fiat Chrysler Automobiles, será en estos entornos cambiantes donde “los fabricantes y actores del mercado más flexibles tendrán su ventaja competitiva. Las diferentes normativas de las distintas autoridades empujan en muchos sentidos a la vez, por lo que dar solución a las necesidades de los clientes va a ser un ejercicio de equilibrismo controlado”.
En el mismo sentido se inclina Ana Gema Ortega, de Renault: “La mayor incertidumbre es poder entender cada necesidad de nuestros clientes y darles la respuesta adecuada. Son momentos de muchas dudas, y las oportunidades están ahí”.
Quizá el más crítico sea Santiago Luesma, de Kia, que destaca como inquietudes “las generadas artificialmente (y desafortunadamente) en torno al ‘futuro del diésel’; la evolución seguirá decantándose por los coches de gasolina, si bien en el mercado de flotas la transición será algo más lenta que en el particular”.
La incógnita del gasóleo
Según las previsiones de MSI Iberia para Fleet People, sin embargo, el diésel podría caer en 2019 en el canal de empresas aún más de lo que ya lo hizo el año pasado (no así en particulares y rent a car donde sigue perdiendo cuota, aunque menos), en favor de la gasolina, sobre todo, y, en menor medida, de los híbridos, el gas o el eléctrico.
Eso sí, en el mix de combustibles que regirá en el futuro hay mucha diversidad de opiniones; desde aquellos que apuestan por el gas hasta los proeléctricos.
Muchos ponen por delante la necesidad de responder “a las necesidades de cada cliente, y de cada vehículo en cada empresa”, como asegura Ortega, de Renault, o de centrarse “en la convivencia de distintas tecnologías”, como Sáenz de Buruaga, de Seat.
Pero este último también advierte de que “se va imponer la gasolina en los segmentos de coches pequeños, mientras el diésel seguirá por delante en los superiores, al menos en el corto plazo”. Y destaca que la marca española apuesta por el Gas Natural Comprimido, o GNC: “Puede sustituir al diésel en muchas flotas por su eficiencia y bajo coste, en cuanto aumente el número de puntos de repostaje”. Jordi Pastor afirma que “el futuro del canal pasa por la movilidad eléctrica. El transporte ligero evolucionará hacia esta tecnología; las flotas de reparto y de las empresas ya están pilotando el cambio”.
Algo que han notado, aclara, con el incremento de la demanda de la furgoneta eléctrica e-NV200, fabricada en Barcelona. “En cinco meses, el número de pedidos que hemos registrado triplica el de todas las ventas del año anterior”, detalla el ejecutivo de flotas en referencia al ejercicio de 2017, cuando se comercializaron 330 unidades de este modelo.
“El diésel está en clara tendencia negativa, pero ya se va estabilizando. Las energías alternativas están en alza… pero no terminan de despuntar”, resume Juan Menéndez a esta publicación.
“Creo que tendremos que acostumbrarnos a un ‘mix’ de carburantes mucho más rico. Veremos porcentajes muy similares de varios tipos de energías, incluso dentro de la misma flota”, concluye.
Esperando a ‘MaaS’El tan anunciado cambio de paradigma en la propiedad (pasar de la adquisición del coche a la ‘movilidad como servicio’, también conocida por sus siglas en inglés, ‘MaaS’) es una de las tendencias en que más confían los servicios de renting de cara al futuro. “El crecimiento del sector está íntimamente relacionado con la popularización de la economía colaborativa y del pago por uso”, opina Pedro Malla, CEO de ALD Automotive España. Y continúa: “Nuestro modelo encaja perfectamente en eso, y por ello se ha consolidado entre pymes y autónomos, y ha encontrado un nuevo nicho en el usuario particular. Este último, que ha irrumpido con mucha fuerza, se desarrollará con éxito en 2019”. Y Rocío Carrascosa, CEO de Alphabet España, lo confirma: “Coincide con los nuevos hábitos de los consumidores, que, cada vez más, se inclinan por fórmulas flexibles, por el uso frente a la propiedad y por acceder a nuevas tecnologías. El renting es un impulsor y un facilitador de la movilidad sostenible”. |















