No era el canal de empresas especialmente propicio para Hyundai en España. Ahí estaba, sí. Pero no era un nicho esencial. Y puede que por ninguna razón en concreto. Simplemente, porque los pedidos de coches de la marca por parte de los clientes particulares han arropado todo el volumen que abarcaba el fabricante coreano en España durante años.
“Es un canal, el de empresas, que nos ha costado un poco en los últimos años porque no llevábamos toda la vida en él, pero en el que ahora tenemos una muy buena situación por nuestra oferta híbrida”, aseguraba el primer ejecutivo de la marca en nuestro país, Leopoldo Satrústegui, durante la presentación de resultados económicos de Hyundai, en febrero pasado.
Lo cierto es que Hyundai fue la quinta marca con mayor porcentaje de crecimiento en renting en España el año pasado, con 3.244 unidades comercializadas y un alza del 28,4%. Las compras directas efectuadas por empresas a la marca igualmente aumentaron y casi en idéntica proporción en 2018, con 4.037 unidades y un incremento del 28,9%.
La cosa está funcionando igualmente bien en lo que llevamos de curso, con un volumen de ventas para la firma asiática de 1.308 unidades en Real Fleet (compras de empresas más renting) en los dos primeros meses del ejercicio, con un crecimiento del 24,2%. Un periodo en el que las versiones eficientes empiezan a cobrar un protagonismo relevante: el 27% de esas entregas o casi un tercio se corresponden ya con versiones híbridas o eléctricas de sus modelos Tucson, Kona e Ioniq, este último el auténtico animador del cambio de chip en las ventas de corte corporativo de Hyundai.
El director general de Hyundai es consciente de que el Ioniq, que combina un motor de gasolina con otro eléctrico de apoyo, tiene mucho que decir entre las empresas. “Antes no nos consideraban y ahora sí”, subraya, y asegura que la marca “todavía tiene que seguir apostando por este canal de ventas”.
En un ejercicio, el pasado, en el que Hyundai cambió de financiera —llevaba siete años adscrita a Banco Santander— para firmar con Cetelem, filial de BNP Paribas, la marca registró una facturación financiada de 470 millones de euros y este ejercicio prevé incrementar esa cifra gracias a sus previsiones de crecimiento.
Hyundai espera situar sus ventas en España en 2019 en un volumen de 68.000 unidades, lo que representaría un crecimiento del 4,8% en comparación con las 64.881 unidades que vendió en 2018. “El objetivo eran 62.000 automóviles y lo superamos con creces”, apuntaba Leopoldo Satrústegui en Madrid.
Fijando el lado más ‘corporate’
Dentro de esos potenciales incrementos ya destaca mucho la posición corporate de Hyundai, que está reportando muy buenas cifras a la marca en los dos primeros meses del año. En dicho tramo temporal ha vendido 1.308 automóviles en forma de compra directa de empresas y renting, con una cuota del 15,8% respecto del conjunto de sus ventas.
Ese dato incrementa, de hecho, en 4,5 puntos el índice de participación de mercado del Real Fleet a lo largo de 2018 para Hyundai España, que se situó en el 11,2%, con 7.281 unidades comercializadas a empresas y renting y respecto del total de 64.881 unidades con las que terminó el ejercicio pasado.
Hyundai, con su primer ejecutivo al frente, considera que su crecimiento del mañana se obtendrá fundamental “gracias a liderar el cambio tecnológico. Antes seguíamos al resto y ya no”. Es posible que ocurra lo mismo con la posición de la marca en empresas, donde la marca acaba de dar un paso al frente.
Así sea.








