El grupo automovilístico chino Geely, propietario de firmas como Volvo Car, Zeeker, Lynk & Co, London Taxi y Polestar ha decidido paralizar cualquier plan de expansión industrial y no construirá nuevas plantas de producción ni ampliará las existentes, según ha confirmado el presidente y fundador del gigante automovilístico, Li Shufu, durante un foro del sector celebrado el pasado sábado en la ciudad china de Chongqing.
La decisión responde, según el propio directivo, a un contexto global marcado por un “grave exceso de capacidad productiva” en la industria del automóvil, un fenómeno que afecta de «forma especialmente intensa» al mercado chino, el mayor del mundo en volumen y actualmente inmerso en una guerra de precios que ha reducido los márgenes y presiona a la baja la rentabilidad de buena parte de los fabricantes, de acuerdo con una información publicada por Reuters.
El grupo Geely ha optado de este modo por contener su desarrollo industrial y canalizar el crecimiento internacional mediante alianzas con terceros fabricantes, una opción que contrasta con la de otros grupos chinos como BYD, Chery Auto o Great Wall Motor, que han optado por construir fábricas fuera del país para esquivar la saturación del mercado chino.
En este sentido, Geely confirmó en febrero su intención de utilizar las instalaciones productivas del grupo Renault en Brasil y de tomar una participación minoritaria en su filial local, dentro de un acuerdo más amplio de cooperación internacional. aunque esta decisión se ha retrasado finalmente.







