El servicio público de Correos de Estados Unidos USPS ha desplegado ya una flota de 2.600 furgonetas de cero emisiones para realizar sus tareas de reparto de mercancías y paquetería, de acuerdo con una misiva enviada al Congreso de los Diputados por la compañía a la cámara del país el pasado 17 de noviembre y a la que ha accedido la agencia Reuters.
Hay que recordar al respecto que esta institución recibió el mandato del anterior presidente del Gobierno del país, Joe Biden, para electrificar al máximo su flota de reparto, para lo que se aportaron unos fondos públicos de 3.000 millones de dólares destinados a la adquisición tanto de vehículos de reparto eléctricos —1.200 millones— como para el despliegue de infraestructura eléctrica de recarga.
Con esta cifra, USPS ha abordado desde el año 2023 la adquisición de una flota de 8.700 Ford Transit eléctricas, según ha confirmado la propia compañía en varias ocasiones, y de las que ya utiliza de forma activa y para repartir correo 2.100 unidades.
Además de las Ford, también se hizo con 612 unidades preparadas de la firma Next Generation Deliver Vehicles, de acuerdo con Reuters.
A ese volumen también se han añadido, siempre de acuerdo con USPS, 6.650 puntos de carga para sus furgonetas eléctricas a lo largo y ancho de todo el país.
Esta propuesta eléctrica de USPS ha sido ampliamente criticada por la Administración Trump desde que accedió al Gobierno, y a mediados del año pasado trató de obligar a la compañía de Correos a que eliminara de su flota las furgonetas eléctricas y rompiera los acuerdos firmados, a lo que la entidad pública se negó después de asegurar que los acuerdos ya estaban pactados y en desarrollo.
De hecho, el ala republicana conminó a que las furgonetas eléctricas fueran directamente achatarradas, una medida que, según aseguró USPS, costaría al erario público al menos 1.500 millones de dólares a través del cambio de flota (mil millones) y de no usar las infraestructuras desplegadas (50 millones más).
USPS también ha asegurado en la carta enviada al Congreso que ha renovado en los últimos tiempos un total de 26.000 vehículos de su flota con motor de combustión interna de los que 2.600 son movidos por gas (de la empresa Oshkosh).





