Las empresas de dispositivos de recarga para vehículos eléctricos ChargeGuru y Zeplug han anunciado que fusionarán sus activos para dar lugar a una única denominación y empresa que se llama ya Tohmo.
En un comunicado emitido por la ya bautizada como Tohmo, la compañía ha explicado que todas sus soluciones para comunidades de propietarios, viviendas unifamiliares, empresas y flotas se comercializarán a partir de ahora en toda Europa bajo el nombre de esa sola marca.
Hay que puntualizar que la empresa tiene presencia en seis países (España, Francia, Alemania, Italia, Portugal y Reino Unido) y cuenta con 100.000 puntos de recarga instalados.
La unificación tiene su origen en Zeplug, cuando esta compró los activos de ChargeGuru en 2023.
ChargeGuru cede sus activos a la europea Zeplug para disparar la oferta de postes de carga eléctrica
Históricamente, Zeplug desarrollaba desde 2014 la recarga en comunidades de propietarios, mientras que ChargeGuru se expandió desde 2018 para dar servicio a particulares, empresas y flotas, primero en Francia y posteriormente en diversos países europeos, como España.
Nicolas Banchet, el cofundador de Tohmo, ha apuntado que la integración «refleja la voluntad de desarrollar una oferta europea coherente, manteniendo al mismo tiempo nuestro conocimiento técnico e histórico”.
Un millón de residenciales sin punto de carga
El incremento en las ventas de vehículos eléctricos lógicamente está aumentando la demanda de cargadores y, según datos de Tohmo, en España existen más de un millón de plazas en aparcamientos residenciales independientes sin conexión a contadores domésticos.
Para responder a esta demanda la empresa ha desarrollado una solución colectiva con suministro específico e infraestructura común, que permite añadir puntos de carga de forma progresiva.
Este modelo adaptado les ha servido para firmar numerosos acuerdos con comunidades de propietarios y dar servicio a más de 40.000 plazas de garaje.
Tomo ha señalado también que el coste de recarga privada, de acuerdo con sus estimaciones, se sitúa en unos 2,4 euros por cada cien kilómetros, «frente a los ocho euros de recarga pública y los aproximadamente 12 euros por cada cien kilómetros de un vehículo de combustió».





