Las cifras sobre el comercio de componentes difundidas por la patronal europea de proveedores de automoción (CLEPA) evidencian una fuerte expansión de las importaciones desde China.
Las entradas de piezas desde el gigante asiático han alcanzado los 5.000 millones de euros en el primer semestre de este año, lo que supone un incremento 23% interanual. Es un crecimiento inferior al registrado en las importaciones de automóviles, que subieron un 107% en ese periodo, pero aun así son cifras preocupantes para los fabricantes europeos.
CLEPA ha señalado que la industria de suministro automotriz de Europa continúa enfrentándose a una “creciente presión por parte de la competencia internacional desleal, lo que está impulsando una mayor reestructuración”.
Según datos de la asociación, el impacto está siendo notable, porque los proveedores anunciaron 18.900 recortes de empleo en el primer semestre. Y es el tercer año consecutivo de reducciones significativas de la fuerza laboral, ha señalado.
Los responsables de CLEPA afirman que la posición comercial automotriz de Europa se está “deteriorando a un ritmo acelerado”, según ha informado Just Auto.
Mientras que las importaciones continúan creciendo, las exportaciones de este tipo de productos avanzan en la dirección opuesta, ya que cayeron a 24.400 millones de euros en el primer semestre y en relación con los 28.900 millones de euros de hace dos años.
Las exportaciones a socios comerciales tradicionales como el Reino Unido y México se han estancado en gran medida, mientras que el deterioro en el comercio con China es particularmente notable, sostiene CLEPA.





