La red europea de logística ASTRE ha advertido de que la falta de estabilidad regulatoria en la Unión Europea dificulta la planificación de inversiones en el transporte por carretera y añade incertidumbre a la transición energética del sector.
Según la organización, los cambios en los calendarios de aplicación de determinadas normas y la revisión recurrente de herramientas regulatorias han introducido «dudas» en la estrategia empresarial de muchas compañías del sector, que necesitan visibilidad a medio y largo plazo para renovar sus flotas y adaptar sus operaciones.
Uno de los ejemplos señalados por la asociación es el Sistema de Comercio de Derechos de Emisión II (ETS2), cuya entrada en vigor se ha pospuesto de 2027 a 2028. Este cambio altera las hojas de ruta que numerosas empresas habían diseñado para anticipar el impacto del precio del carbono en sus costes operativos.
«La transición ecológica solo será competitiva si el marco regulatorio es coherente y previsible», ha asegurado al respecto Javier Bautista, gerente de ASTRE Ibérica.
Eficiencia y costes energéticos
En relación con la adaptación del transporte a los objetivos climáticos europeos, la red logística defiende que la reducción de emisiones debe ir acompañada de una gestión más eficiente de la energía utilizada en las operaciones.
Desde esta perspectiva, la organización considera que la transición energética no puede abordarse únicamente como una obligación normativa, sino también como un elemento de gestión empresarial que permita anticipar el impacto económico de las nuevas políticas climáticas.
La combinación entre reducción de emisiones y control del consumo energético «permite a los operadores prepararse ante futuros costes asociados al carbono y ajustar su estructura de gastos en un entorno cada vez más exigente para el transporte por carretera, ha explicado ASTRE».





