La empresa británica de automóviles ultradeportivos Aston Martin ha perdido aproximadamente 2.300 millones de libras después de impuestos desde que el multimillonario canadiense Lawrence Stroll (conocido en España por ser “el jefe” de Fernando Alonso) asumiera el control de la compañía hace seis años.
Las pérdidas trimestrales de la empresa entre julio y septiembre fueron menores que las del año anterior, pero no han podido impedir que la deuda neta del grupo aumente hasta 1.570 millones de libras, 1.864 millones de euros según el tipo de cambio actual.
Las acciones de Aston Martin se han precipitado a lo largo de este ejercicio desde los 64,55 euros a los que cotizaba el 2 de enero pasado y hasta los 37,55 euros del cierre de ayer en la Bolsa de Londres, lo que representa un descenso de cerca del 42%.
Desde que la empresa salió a Bolsa en 2018, las acciones de Aston Martin Lagonda, cuya capitalización es ahora de 367 millones de libras, han perdido un 98% de su valor.
Stroll ha tenido mucho éxito en negocios anteriores y lideró el rescate de Aston Martin, pero ha encontrado muchas dificultades para hacer que la empresa sea rentable.

Todo influye en el caída de Aston
El fabricante de automóviles se ha visto afectado por retrasos en los modelos y ha recurrido a los inversores en busca de capital en múltiples ocasiones.
Igualmente, aspectos externos como los aranceles estadounidenses y la caída comercial del sector de automoción en China han aumentado la presión.
Más recientemente, la empresa se enfrentó a una potente reacción en contra por parte de algunos de sus acreedores después de cerrar un acuerdo de financiación de deuda de 550 millones de libras con HPS Investment Partners que los dejó de lado.
De hecho, tenedores de de deuda de Aston como Arini Capital Management buscan pruebas en los tribunales de EEUU para respaldar su caso en Reino Unido contra ese acuerdo de refinanciación, según ha informado Automotive News.
A pesar de todo, los ingresos de la marca han crecido en el trimestre, concretamente un 36% en el trimestre en comparación con el año anterior, con 389 millones de libras y como consecuencia de que el fabricante haya conseguido vender más vehículos de mayor precio a sus clientes, como el superdeportivo híbrido Valhalla de un millón de dólares.
La empresa acaba de presentar el Valhalla Spider, una versión convertible que costará alrededor de un 20% más.





