La multinacional de distribución ‘e-commerce’ Amazon ha anunciado su entrada en el mercado europeo de la distribución de última milla con cero emisiones de la mano de su socio productivo de vehículos eléctricos Rivian, que ha provisto a la compañía fundada por Jeff Bezos de las primeras 300 unidades del modelo Van que serán desplegadas en Alemania.

Amazon destinará las Rivian Van a sus trabajos de entrega de paquetes en las ciudades de Berlín, Múnich y Dusseldorf, un proceso que ha comenzado hace escasas fechas y con la idea de expandir este modelo de movilidad medioambientalmente responsable al resto de países europeos en los que opera.
Hasta la fecha, Amazon ha utilizado este vehículo de reparto de última milla para desarrollar su negocio de envíos en Estados Unidos.

Las Van eléctricas de Rivian están construidas desde cero para Amazon —que controla un 17% del capital de la empresa— y disponen de un diseño específicamente concebido para el transporte de paquetería, en el que se incluye aviso de colisión, una visión de 360 grados para el conductor, freno automático de emergencia, una cabina pensada para conducir muchas horas y puertas corredizas que se abren cuando el transportista de modo automático cuando llega a un destino.

En el caso europeo, eso sí, Rivian y Amazon han explicado que la Van es más corta y menos ancha que el modelo utilizado en Norteamérica, para adecuarse de un mejor modo a las ciudades europeas y sus centros urbanos, de menor tamaño y mayor dificultad de circulación.
En la actualidad, Amazon utiliza 3.000 Van de Rivian en 500 ciudades de Estados Unidos para realizar tareas de envío de última milla.
Problemas con la exclusividad productiva
Amazon tiene un acuerdo de suministro, que hasta el momento dispone de una cláusula de exclusividad, para recibir al menos 100.000 unidades eléctricas del modelo Van por parte de Rivian, con el compromiso de ponerlas en circulación hasta 2030.
Rivian lleva desde marzo tratando de negociar con Amazon para que elimine la cláusula de exclusividad, que contempla que Rivian no puede fabricar Vans para otra compañía que no sea Amazon hasta que cumpla con los 100.000 pedidos.

El problema, para Rivian, no es que no disponga de la capacidad productiva para desarrollar los pedidos de Amazon, sino más bien lo contrario: los pedidos del gigante de la distribución han sido mucho menores que lo esperado hasta la fecha, lo que ha dificultado la proyección de Rivian, que a finales del año pasado contaba con 114.000 pedidos de todos sus modelos —a la Van hay que sumar sus una pick-up y un SUV eléctricos que está vendiendo bien—, de los que 50.000 se correspondían con la Van.
Amazon, des u lado, únicamente se ha comprometido a pedir la fabricación en firme de 10.000 unidades de la Van en este ejercicio.







