El fabricante estadounidense de coches eléctricos Tesla afronta el rechazo de los reguladores nacionales de tráfico de Países Bajos, Suecia, Finlandia, Dinamarca y Noruega a su sistema de conducción automatizada Full Self-Driving (FSD), después de que correos internos hasta ahora no publicados por parte de dichas organizaciones hayan mostrado un «marcado escepticismo» hacia la tecnología y los beneficios de seguridad que esgrime la compañía, según una información publicada por la agencia Reuters.
Tras obtener en abril el visto bueno del regulador holandés RDW, el sistema FSD (supervisado por una persona al volante) busca ahora la aprobación a escala comunitaria.
«Esperamos que sea aprobado en muchos otros países», ha manifestado Elon Musk, consejero delegado de Tesla, en un encuentro con analistas celebrado el pasado 22 de abril, en la que detalló que, a renglón seguido, el grupo solicitará después la aprobación de los taxis autónomos sin conductor en Europa.
Cuestionan velocidad y carreteras heladas
Tres son las preocupaciones técnicas concretas figuran en los correos electrónicos obtenidos por Reuters, concentradas en la tendencia del sistema a circular por encima del límite legal de velocidad, las dudas sobre su comportamiento en carreteras heladas y la capacidad de los conductores para eludir los mecanismos diseñados para impedir el uso del teléfono móvil al volante.
Esos correos de las autoridades de tráfico también recogen la «frustración» de los reguladores con la estrategia de la compañía estadounidense de animar a los propietarios de sus vehículos, mediante campañas públicas, a «presionar a las autoridades nacionales para que aprueben el FSD», ha apuntado Reuters.
Para que el FSD obtenga la luz verde de la Unión Europea, deberán votar a favor los miembros de un comité específico que representen al 55% de los Estados miembros y el 65% de la población.
Las próximas reuniones del comité especial se celebrarán en julio y octubre.






