La compañía de renting ALD Automotive apoya la Semana de la Movilidad que lanzó la Unión Europea en el 2002 y en la que este año España, nuevamente, lidera la lista de participación con un total de 498 ayuntamientos inscritos.
La Semana de la Movilidad es uno de los proyectos que busca apoyar los dos ambiciosos objetivos que se han fijado desde la Comisión Europea: eliminar los coches de combustibles convencionales en las ciudades para el año 2050 y avanzar hacia una logística urbana sin emisiones en los principales centros urbanos para el 2030. Sin embargo, el aumento de la contaminación ambiental, ya no solo en el bloque comunitario sino en todo el mundo, hace que la movilidad sostenible ya no sea solo una apuesta sino una necesidad para el futuro inmediato.
El tránsito de las ciudades hacia formas de movilidad compartida o de transporte público y hacia el uso de vehículos menos contaminantes se ha convertido en la actualidad en los principales retos de los gobiernos locales; así como de compañías e instituciones que, cada vez más, se preocupan por el medio ambiente y el impacto de sus acciones en él.
La compañía apuesta por la movilidad sostenible, al aumentar cada año sus vehículos eléctricos e híbridos. ALD Automotive ha pasado de tener en 2017 una flota con solo el 4,3% de vehículos eco, a tener un 7,0% un año después, con la relevancia de los híbridos, que constituían un 5,4% de la flota de la compañía en diciembre de 2018.
En el primer trimestre de 2019, la cuota de vehículos eco ya había alcanzado el 9,9% del total de vehículos.
En la actualidad, los modelos de movilidad están cambiando, especialmente en los ámbitos urbanos y es en este contexto de concienciación de los efectos de la movilidad tradicional sobre el medio ambiente que iniciativas como la Semana Europea de la Movilidad cobran especial importancia.
Así, el concepto de movilidad se ha ido modificando y han ido cambiando los hábitos de consumo en el sector de la automoción. Hace unos años el coche en propiedad era una opción ganadora entre los conductores, cada vez adquieren mayor protagonismo otras alternativas como el alquiler a largo plazo y el vehículo compartido.
Dos maneras de movilidad que contribuye a la popularización de la economía colaborativa y los sistemas de pago por uso, como el carsharing. Un servicio para clientes particulares y corporativos, que permite a las empresas ahorrar costes a la vez que adquieren conciencia y compromiso medioambiental.
Para el Director General de ALD Automotive, Pedro Malla, «ALD Sharing es una solución en la que las empresas dan a sus trabajadores la posibilidad de hacer uso de un coche de forma puntual. De la misma manera que en el día a día de una compañía los trabajadores utilizan una sala de juntas, los empleados pueden disfrutar de los vehículos de empresa a través de dicha plataforma, tanto para uso profesional como privado».
Según los estudios, el uso de un vehículo compartido o carsharing sustituye a 15 vehículos de empresa, con lo que también se reducen los costes de movilidad de la compañía y las emisiones de CO2 procedentes de sus flotas.
Por lo que Malla ha afirmado que «estamos viviendo un periodo en el que el modelo de movernos está cambiando” y es el vehículo compartido uno de los fenómenos que está revolucionando esa forma de desplazarse en el interior de las ciudades, ya que contribuye a aliviar la congestión urbana, a minimizar el impacto sobre el medioambiente y al ahorro de combustible para los usuarios. Sin duda, “el coche del futuro se moverá propulsado por electricidad o por hidrógeno, estará plenamente conectado, tal vez sea autónomo, pero seguro que será compartido».






