El constructor automovilístico Volkswagen suma ya más de 20 millones de unidades vendidas de uno de sus modelos más reconocibles a lo largo de su historia, el compacto Polo, que acaba de cumplir 50 años de historia desde que se lanzó al mercado su primera unidad.
El Volkswagen Polo llegó al mercado en 1975 como sustituto natural del modelo Escarabajo para cumplir, además, con un trío de lanzamientos en apenas tres años que han marcado la historia de la firma de la doble uve, con el Passat en 1973, el icónico Golf en 1974 y el Polo de 1975.

Este modelo recoge en su esencia el espíritu de los automóviles asequibles, eficientes y prácticos que, de nuevo, vuelve a ser un elemento muy tenido en cuenta por el consumidor de vehículos, ya sea particular o profesional.

Estéticamente, el Polo ha contado con seis generaciones y, hasta el año pasado, su principal foco de producción se centralizaba en el mundo en la factoría española de Landaben, en Pampona, mientras que actualmente se ha derivado hacia Sudáfrica, que también ha sido una localización fabril tradicional para este vehículo.
Entre los principales añadidos que ha recibido este modelo a lo largo de los años están la versión GTi en 1998, la incorporación de airbags frontales y laterales, dirección asistida y ABS de serie en 2002 o la proliferación de elementos digitales a partir de la quinta generación en 2009.

La actual y sexta generación del Volkswagen Polo se puede elegir exclusivamente con propulsiones de gasolina y cuatro acabaos (Match, Más, R-Line y GTI), con potencias desde 95CV y unos consumos de unos cinco litros por cada cien kilómetros, lo que lo sitúan como una opción todavía muy apreciada por flotas comerciales operativas que realizan muchos kilómetros diarios con carácter mixto.
Su precio de salida es de unos 20.000 euros.









