El fabricante de automóviles Toyota Motor ha anunciado que prevé introducir en su mercado local japonés, y a partir del próximo ejercicio, un total de tres modelos fabricados en Estados Unidos, en una decisión que se enmarca tanto en la ampliación de su oferta comercial como bajo el contexto de las relaciones comerciales entre Japón y EEUU y como guiño a Donald Trump, presidente del país norteamericano.
Los modelos seleccionados para su comercialización en Japón son el Camry, el Highlander y el Tundra, todos ellos producidos en plantas estadounidenses, según ha asegurado Toyota en un comunicado
La automovilística nipona ha señalado que la incorporación de estos vehículos permitirá «atender una gama más amplia de necesidades del mercado japonés».
El grupo ha indicado, asimismo, que recurrirá a un nuevo sistema regulatorio que está siendo estudiado por el Ministerio japonés de Tierra, Infraestructuras, Transporte y Turismo, en el marco de las negociaciones bilaterales mantenidas entre Tokio y Washington para facilitar la homologación y comercialización de vehículos fabricados en Estados Unidos.

Las críticas de Trump a la cuota nipona
El anuncio de Toyota se produce después de que el Gobierno japonés haya mostrado una mayor disposición a incrementar la compra de vehículos de fabricación estadounidense como parte de un acuerdo comercial más amplio con Washington.
En los últimos meses, el presidente de EEUU había criticado públicamente la baja penetración de automóviles estadounidenses en el mercado japonés, pese al elevado volumen de ventas de fabricantes nipones en Estados Unidos.
Japón aseguró en el mes de octubre su intención de adquirir vehículos como el SUV Ford F-150 (el más vendido en EEUU) para atender parte de las demandas planteadas por la administración estadounidense.
Toyota ya intentó hace tres décadas aliviar las tensiones comerciales con EEUU con la introducción comercial en Japón de un modelo fabricado por General Motors bajo la denominación Cavalier, una iniciativa que terminó siendo retirada por su escaso volumen de ventas.
Toyota concentra una parte sustancial de su actividad comercial en Estados Unidos, donde sigue siendo un actor principal en las entregas de vehículos híbridos.
Las exportaciones estadounidenses de Toyota están sujetas actualmente a un arancel del 15%.





