La multinacional de leasing y renting alemana Sixt ha situado su volumen de flota global de vehículos gestionada en 166.300 unidades al finalizar el primer semestre del ejercicio actual, lo que representa un crecimiento del 24,6% en comparación con el mismo periodo del año anterior, según un comunicado de la compañía.
La empresa terminó los seis primeros mese del año con un beneficio después de impuestos de 118,7 millones de euros, lo que supuso un retroceso del 25,9% respecto de la primera parte de 2022, y reportó unos ingresos de 1.484,8 millones de euros, con un crecimiento del 21%.
El grupo teutón prevé obtener un beneficio bruto cuando acabe el año actual que se situará en una horquilla entre 430 y 550 millones de euros, lo que significará ubicarlo “muy por encima” del beneficio bruto que obtuvo en el ejercicio inmediatamente anterior a Covid-19, en 2019.
No obstante, el consejero delegado de la empresa, Alexander Sixt, ha señalado que estos resultados podrían cambiar debido a las incertidumbres actuales.
“La incierta situación macroeconómica actual de Europa, especialmente de Alemania, puede influir en el curso de la segunda mitad del año, por lo que también somos cautelosos respecto a nuestra política de adquisición de flota para 2024″, ha destacado.
En relación con las nuevas incorporaciones de la firma, la cuota premium, medida en términos del valor de las introducciones en flota, aumentó de modo considerable hasta junio y se situó en cerca del 60% de las compras nuevas, fundamentalmente con las marcas BMW, Mini, Mercedes-Benz y Audi.
El primer semestre de este año terminó con más vehículos de gama alta en el portfolio de Sixt que en cualquier otro semestre anterior.







