El fabricante alemán de armamento Rheinmetall ha acordado la venta de su división de automoción, Power Systems, a la firma de inversión Aequita por un precio provisional de 350 millones de euros, según ha comunicado la empresa, que culmina así su transformación en un grupo dedicado en exclusiva a la Defensa.
Rheinmetall espera cerrar la operación en el cuarto trimestre del año, condicionada a la obtención de las aprobaciones regulatorias correspondientes, y ha precisado que la desinversión acarreará un deterioro contable adicional sin impacto en caja de unos 200 millones de euros, que se suma al de 350 millones desvelado a finales del año pasado.
Cada vez más compañías industriales europeas están trasladando partes de su negocio del automóvil hacia el armamento para aprovechar el auge del gasto militar desencadenado por la guerra de Rusia contra Ucrania o la de Irán, con ejemplos como el caso de Renault, que ya fabrica drones.

Aequita conservará la plantilla
Aequita ha asegurado que mantendrá a la totalidad de los cerca de 6.250 empleados de Power Systems en las sociedades adquiridas en todo el mundo y que conservará los empleos y los centros alemanes incluidos en la operación durante los tres años posteriores al cierre.
La firma tiene sede en Múnich y es conocida en el ámbito de la automoción por adquirir en 2024 el negocio de componentes de frenos de Robert Bosch.
Hay que recordar que Rheinmetall había adaptado varias instalaciones de su división de automoción a la actividad militar antes de venderla, con la factoría de Neuss reconvertida a la producción de satélites junto al socio finlandés ICEYE, la planta de Berlín dedicada ya a componentes no explosivos de proyectiles de artillería y el centro español de Abadiano destinado a fabricar material militar.






