El fabricante de automóviles Opel acaba de presentar una nueva versión híbrida del SUV Grandland equipada con un sistema de propulsión híbrida autorrecargable que combina un motor eléctrico de 48 voltios con una mecánica de gasolina, lo que ya permite a este modelo contar con todas las opciones electrificadas (y etiquetas medioambientales) posibles en el mercado corporativo y de flotas.

Opel ha explicado que el nuevo sistema híbrido del Grandland desarrolla una potencia conjunta de 136CV, con un consumo medio homologado de 5,7 litros cada 100 kilómetros y unas emisiones de dióxido de carbono de 128 gramos por kilómetro.
Este vehículo puede circular en modo completamente eléctrico durante trayectos urbanos y «en maniobras a baja velocidad», ha explicado Opel, que ha indicado que el sistema alterna de forma automática los motores eléctrico y térmico en función de las condiciones de uso, la temperatura exterior o el nivel de carga de la batería.

La energía eléctrica de este modelo se recupera «mediante frenadas o desaceleraciones, sin necesidad de recarga externa», ha destacado la marca de automóviles.
El Grandland híbrido ofrece también tres modos de conducción, el Potencia en el que se combinan los dos motores para maximizar el rendimiento, el Eco que prioriza el funcionamiento más eficiente y el Carga que permite regenerar energía durante las retenciones.

En el plano de equipamiento, el nuevo Grandland con propulsión híbrida ofrece control de crucero adaptativo con función stop & go, sistema de frenada automática con detección de obstáculos, reconocimiento ampliado de señales de tráfico y regulación inteligente de la velocidad, entre otros elementos.
También incluye el sistema Intellidrive 2.0, que integra funciones como el asistente de cambio de carril semiautomático, la visión periférica de 360 grados y la cámara trasera con funciones ampliadas.








