El Mercedes-Benz E 300 DE, disponible en formato de carrocería berlina y en familia Estate, está dotado de un sistema que homologa un consumo de combustible en ciclo mixto de 1,7 litros, una emisión de CO2 en ciclo combinado de 44-41 g/km, y un consumo eléctrico de 19,7-18,7 kWh cada 100 kilómetros.
Los nuevos híbridos pueden recorrer 54 kilómetros si se trata de la berlina y 52 kilómetros la variante Estate, lo que les otorga el distintivo ambiental ‘0 emisiones’ de la Dirección General de Tráfico.

El nuevo E 300 DE es el segundo híbrido enchufable de tercera generación de Mercedes-Benz, tras el reciente lanzamiento del Clase S 560 e.
Este modelo combina el motor diésel de cuatro cilindros de última generación de 194 CV y un par motor de 400 Nm, con un motor eléctrico de 90 kW (122 CV) y un par de 440 Nm. El grupo de propulsión híbrido se combina con el cambio de 9 marchas 9G-TRONIC. Si aúnan sus fuerzas el motor de cuatro cilindros y el motor eléctrico transmiten al eje trasero un par motor máximo de 700 Nm.
Mercedes-Benz ha modificado la composición química de las celdas de la batería de alto voltaje de la Clase E, de modo que sin variación del espacio necesario para el montaje, ofrece ahora un contenido energético mucho mayor, con 13,5 kWh frente a los 6,4 kWh de la generación anterior.

Gracias al cargador de a bordo con una potencia de 7,4 kW, la batería puede cargarse de 10 a 100% SoC (estado de carga) en solo 1,5 horas por conexión a una Wallbox si se aprovecha la potencia máxima, en tanto que si se utiliza una toma de corriente doméstica convencional es suficiente con un periodo de carga de unas cinco horas.
El sistema híbrido del E 300 DE permite la elección de entre cinco programas de conducción y cuatro modos de servicio para adaptar la estrategia de la gestión de la propulsión a las preferencias del conductor y a las reservas energéticas a bordo.

El sistema logra la máxima eficiencia en los modos Economy y Comfort. Para ello evalúa datos de todos los sistemas de asistencia a la conducción, como sensores de radar, cámara y sistema de navegación y es capaz de asumir un estilo de conducción anticipativo.
También es tenida en cuenta la topografía de la ruta y el tráfico para calcular el momento en que el conductor debe levantar el pie del acelerador con el fin de aprovechar la inercia para cargar la batería y cuándo y con qué frecuencia debe cambiarse de relación para ahorrar combustible y aumentar la autonomía.






