El coche usado se posiciona como la solución de movilidad más utilizada, por cada coche nuevo, se venden ya 1,7 usados, según la plataforma internacional AutoScout24.
Las ventas de segunda mano de los profesionales aumentaron un 22% el pasado año, así como los vehículos de corta edad vendidos en concesionarios aumentaron un 32%, triplicando el ritmo de crecimiento de los de más de diez años.
Con este panorama en el que el vehículo usado se muestra como una oportunidad de negocio para las redes de distribución, AutoScout24 recuerda algunas de las principales claves para aumentar la rentabilidad de la división de VO que aporta de media más del 8% del beneficio al concesionario.
Agilidad para dar el mejor precio
Hay que llevar a cabo una política dinámica de precios en línea con los días en stock, pero no se pueden perder de vista otros referentes como la situación de mercado para saber cuánto están dispuestos a pagar y así ajustarse a la realidad.
Experiencia como la compra de un coche nuevo
Es necesario la presentación de la oferta de forma atractiva para el conductor, garantizando una experiencia de compra que en nada tenga que envidiar a la de un coche nuevo.
Transparencia en la información
Al usado también hay que darle la máxima visibilidad posible. Debe ser 100% transparente en cuanto a la información sobre las características de vehículo (edad, kilometraje, garantías..). Sólo así el conductor tendrá la sensación de que está ante una compra inteligente y fiable.
Financiación a la medida
Es importante que el precio final y los descuentos aplicados, es primordial para el comprador poder pagar en cómodos plazos. El hecho de contar con un servicio de financiación a la medida hará que el concesionario gane enteros.
Una relación con el conductor más allá de la compra
Los concesionarios han aumentado la inversión en seminuevos para que tengan más peso en su oferta. El servicio posventa lo que además es una vía de captación muy eficaz.







