El coche autónomo está definiendo el futuro del sector de la automoción y de la movilidad, según PWC, en 2025, habrá más de 7 millones de vehículos autónomos a nivel mundial.
Aunque las grandes compañías del sector automoción están centralizando sus esfuerzos en potenciar el desarrollo de vehículos que permitan una conducción completamente autónoma, es obvio que aún existe cierta desconfianza entre los ciudadanos a la hora de adoptar este tipo de tecnologías. De acuerdo al estudio “Una mirada al futuro de la Inteligencia Artificial” elaborado por OpenText, el 46% de los españoles no se sentiría cómodo viajando como pasajero en un coche autónomo.
La seguridad es uno de los temas que más preocupan a los españoles encuestados, el 52% de los ciudadanos no cree que los coches autónomos vayan a hacer que las carreteras sean más seguras. Además, el 44% de los usuarios cree que nunca habrá más vehículos autónomos en las carreteras que coches convencionales.
Según los datos del estudio, los ciudadanos señalan que esta preocupación se debe a que estos automóviles podrían frustrar a los conductores humanos. No obstante, los expertos insisten en que la integración de los vehículos autónomos contribuirá a hacer las carreteras más seguras y a reducir la siniestralidad. Según datos de la National Highway Traffic Safety Administration (NTSHA) los sistemas de conducción autónomos de Tesla tienen hasta un 40% menos de siniestralidad que los vehículos convencionales.
Además, adaptarse a los últimos avances tecnológicos requiere su tiempo, la realidad es que poco a poco los ciudadanos están comenzando a valorar los beneficios de la introducción de estos vehículos en su vida diaria. De esta forma, el 33% de los encuestados señala que, en los próximos diez a quince años, los coches autónomos superarán en número a los coches tradicionales. Además, el 10% afirma que este hecho tendrá lugar en los próximos cinco años.
El Director Regional de OpenText para España y Portugal, Jorge Martínez, ha destacado que “todo parece indicar que, en los próximos años, asistiremos a la implementación y consolidación de los sistemas de conducción autónoma en nuestras carreteras. No obstante, es evidente que la industria del automóvil tiene que reforzar sus inversiones en seguridad si quiere garantizar la viabilidad de estos vehículos y reforzar la confianza del usuario”.
Las grandes compañías continuarán potenciando sus procesos de innovación y desarrollo de este tipo de coches inteligentes. Sin embargo, es evidente que deben resolver algunos retos para asegurar el éxito de estos vehículos, especialmente aquellas implicaciones relacionadas con la seguridad. Si bien los usuarios van aceptando progresivamente los últimos avances en automoción, aún queda un largo camino por recorrer.






