El índice de penetración de los turismos y SUV completamente eléctricos y matriculados en España en lo que llevamos de ejercicio es del 6,78%, una cifra que contrasta de modo abierto con los exigentes objetivos que ha impuesto la Comisión Europea el lunes a los vehículos matriculados por grandes empresas, que deberán observar una cuota mínima de matriculación del 36% a partir de 2030.
De acuerdo con cifras consultadas por Fleet People a través de MSI, entre enero y noviembre pasado se han matriculado en nuestro país 37.215 turismos y SUV eléctricos en todos los canales societarios (renting, empresas, rent a car, flotas propias de marca y automatriculaciones) y excluyendo el canal particular y respecto de las 547.426 con todo tipo de tecnologías registradas en los mismos canales y periodo, lo que ubica en este momento una brecha de 30 puntos porcentuales entre las exigencias europeas y el ritmo matriculador de las marcas de automóviles.
Hay que puntualizar al lector que Bruselas ha centrado su ‘disparo’ en las grandes empresas, es decir, en aquellas de más de 250 empleados y 50 millones de euros de facturación, de lo que se infiere que no afectará a la totalidad del mercado expresado con estas cifras que les mostramos.
Pero sí lo hará en gran medida, ya que los grandes fabricantes y las grandes empresas son las que más operaciones de este tipo efectúan, como las grandes firmas automovilísticas, los operadores de renting y las rent a car, que concentran la gran mayoría del mercado. También se incluyen en este apartado los grandes operadores de movilidad, por ejemplo las empresas de VTC de referencia como Cabify o Uber, por ejemplo.

Cifras también muy bajas en renting
Si nos centramos exclusivamente en el apartado de renting, hasta noviembre se han matriculado 14.630 unidades con turismos y SUV eléctricos formalizados a través de empresas, automatriculaciones y rent a car, una cifra pírrica respecto del total matriculado en los mismos canales, pero teniendo en cuenta todas las propulsiones, 254.403 unidades, lo que aporta una cuota de penetración del 5,75%.
También hay que apuntar al lector que Europa ha emprendido esta batalla de la electrificación aduciendo que aproximadamente el 60% de los vehículos que se matriculan en Europa cada año pertenecen a algún tipo de razón societaria, y de ahí su fijación con el negocio de las flotas, el renting y, en general, el automóvil corporativo.
En España se han comercializado hasta noviembre 1,215 millones de turismos, SUV y comerciales de hasta 3,5 toneladas, de los que 689.236 unidades han sido matriculados a nombre de algún tipo de sociedad, esto es, el 56,71% sobre el total.
Dicha penetración fue del 58,29% en 2024, de acuerdo con cifras en manos de Fleet People.

Más problemas con los comerciales
La exigencia de matriculación de vehículos eléctricos promovida por la Comisión Europea pasará del 36% para los turismos y SUV en 2030 al 65% en 2035.
Esta legislación será complementada, además, con una exigencia similar para los vehículos comerciales corporativos eléctricos que matriculan las grandes empresas, con un ‘target’ mínimo del 29% sobre sus matriculaciones en 2030 y del 64% a partir de 2035.
En este último particular, y si ya los números que se exigen turismos y SUV son elevadas, son todavía más difíciles de conseguir en el ámbito del vehículo comercial, en el que las tecnologías eléctricas puras no ofrecen aún ratio de eficiencia mínimamente aprovechable para la gran mayoría de las empresas por la propia idiosincrasia del tipo de actividad asociado a este tipo de vehículos.
En lo que llevamos de ejercicio y hasta noviembre se han matriculado en España 8.514 furgonetas (derivados y comerciales de hasta 3,5 toneladas) cien por cien eléctricas a nombre de algún tipo de sociedad, apenas un 6% sobre el total vendido a nombre de empresas con todo tipo de motorizaciones, 141.810 unidades.





