La industria europea del automóvil encadena dos décadas a la baja y ha dejado de fabricar 3,6 millones de vehículos desde 2005 tras pasar de 20,8 millones de unidades a 17,2 millones al cierre de 2025, un retroceso del 17,3% que recorre a todos los grandes productores del continente con la única excepción de España, según datos de la Organización Internacional de Constructores de Automóviles (OICA).
Tras el desplome figuran la transformación industrial hacia el coche eléctrico, intensiva en capital y a distintas velocidades según el fabricante, la propia contracción del mercado europeo, que ha cedido de los 21,03 millones de matriculaciones de 2005 a los 18,6 millones del pasado año, y la deslocalización productiva hacia Asia, agudizada tras la crisis financiera y reforzada con la pandemia.
Por países, los cinco grandes productores del continente (Alemania, Reino Unido, Francia, Italia y España) ensamblaron 14,9 millones de vehículos en 2005 y se quedaron en 9,1 millones el pasado ejercicio, una pérdida de 5,8 millones de unidades en este intervalo y un recorte del 38,8% para el conjunto del bloque.

España resiste con una caída del 17,4%
En relación con España, el país aguanta el envite mejor que ningún otro mercado comunitario al haber cedido solo 478.474 unidades en estas dos décadas, un 17,4% menos respecto de los volúmenes de 2005, según reflejan las cifras de OICA.
El país se sitúa de este modo como segundo fabricante europeo y por delante de Francia.
Pese a esa resistencia industrial, el mercado comercial del automóvil español ha atravesado el segundo mayor recorte del continente junto al italiano, con una contracción del 30,1% en matriculaciones en el periodo analizado equivalente a 590.393 vehículos menos respecto del récord histórico de casi 1,96 millones de ventas de 2005.
En el plano industrial, España ha observado igualmente el cierre de las factorías de Santana en Linares —con reapertura reciente— y de Nissan en Barcelona, hoy reactivada bajo la marca Ebro, junto a la transformación de la fábrica de Nissan en Ávila y la coyuntura de Ford en Almussafes, donde la factoría produce un único modelo, el Kuga, a la espera de noticias nuevas.
En cuanto a Francia, el descenso ha sido el más severo del continente de acuerdo con los datos de OICA tras pasar de 3,54 millones de unidades en 2005 a 1,46 millones el pasado año, en un desplome del 58,7%, mientras Reino Unido ha cedido un 57,6% al caer de 1,8 millones a 764.715 vehículos e Italia cede un 54,3%, hasta 474.044 unidades.
Por lo que respecta a Alemania, las plantas teutonas han pasado de superar los seis millones de unidades en 2015, año del estallido del dieselgate, a 4,14 millones del cierre de 2025.
Como conclusión, cabe apuntar que los datos de la patronal fabril del motor global recalca que China ha sido el gran beneficiario de este desplazamiento productivo en el ámbito de la automoción tras pasar de 5,7 millones de vehículos producidos en 2005 hasta 34,5 millones el año pasado año.







