Casi uno de cada cinco coches nuevos vendidos en la Unión Europea durante el primer trimestre fue un vehículo eléctrico puro, con una cuota del 19,4% del mercado y un repunte interanual del 48,9% en marzo hasta 234.532 unidades matriculadas.
Entre enero y marzo se vendieron 546.937 turismos eléctricos puros en la Unión Europea, un 32,5% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior, una participación que escaló desde el 15,2% del año anterior hasta el 19,4% actual, según ha publicado la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) en su informe mensual de matriculaciones.
A juicio de la patronal europea, la mejora del trimestre obedece a una mayor actividad de los consumidores, apoyada en los nuevos o revisados beneficios fiscales y en los programas de incentivos puestos en marcha en varios grandes mercados del continente.
Más allá del eléctrico, el conjunto del mercado comunitario también acompañó el avance con un crecimiento del 4% entre enero y marzo, apoyado en gran medida por la fuerte recuperación de marzo, mes en el que el volumen total avanzó un 12,5%.
Italia tira del eléctrico
En el reparto por países, Italia encabezó el avance del eléctrico puro con un crecimiento del 65,7% en el acumulado del trimestre, por delante del 50,4% que registró Francia y del 41,3% que sumó Alemania, los tres mercados con mayor concentración del segmento BEV en el conjunto de la Unión Europea. Bélgica fue el único país grande del bloque que cerró el trimestre en negativo con un retroceso del 2,3%.
En cuanto a España, las ventas de eléctricos puros crecieron un 46,4% en marzo hasta 11.863 unidades, con un avance acumulado del 41,6% en el primer trimestre y un total de 27.226 vehículos comercializados.
Pese al impulso del BEV, los híbridos continuaron como tecnología líder por volumen, con 1,08 millones de unidades matriculadas entre enero y marzo y una cuota del 38,6%, en tanto que los híbridos enchufables (PHEV) sumaron 268.344 entregas, lo que elevó su participación al 9,5% desde el 7,6% del año anterior.
Por contra, las motorizaciones tradicionales prolongaron su retroceso. Los registros de gasolina descendieron un 18,2% en el primer trimestre, hasta 636.502 unidades, lo que redujo su cuota del 28,7% al 22,6%, mientras que el diésel cedió un 15,7% y se quedó en una participación del 7,7% del conjunto comunitario.
En el agregado, gasolina y diésel acumularon el 30,3% del mercado de turismos nuevos en la Unión Europea, por debajo del 38,2% del año anterior.







