El sector del transporte de mercancías por carretera sitúa en cerca de 450 millones de euros el sobrecoste acumulado desde el inicio del conflicto en Irán, con un impacto medio de unos 600 euros semanales por camión, y advierte de que la actual respuesta del Gobierno «no cubre el aumento de costes ni garantiza la viabilidad de la actividad».
El Comité Nacional de Transporte por Carretera (CNTC), que agrupa a las principales asociaciones del sector, sostiene que la ayuda anunciada al combustible «no corrige el desequilibrio económico que afrontan las empresas».
El organismo, integrado entre otros por la Confederación Española de Transporte de Mercancías, ha evaluado el Plan Integral de Respuesta aprobado por el Ejecutivo y ha concluido al respecto que las medidas adoptadas «resultan insuficientes» para el transporte.
En este sentido, la bonificación anunciada de 20 céntimos por litro se reduce en la práctica a unos 15 céntimos efectivos tras descontar el gasóleo profesional, ha señalado la entidad.
A ello se añade la incertidumbre sobre la aplicación de ese descuento, ya que CNTC indica que «no existe garantía de que la ayuda llegue de forma íntegra» al transportista ni de que quede «al margen de los mecanismos de indexación del combustible».
El comité también apunta a una desconexión entre el diseño de las medidas y la estructura de costes del sector, en un contexto en el que el combustible representa una de las principales partidas de gasto.
Cláusulas y costes en revisión
Para paliar la situación derivada del conflicto de Irán, CNTC ha reclamado que se mantenga «de forma estructural» el sistema de gasóleo profesional y activar una cláusula de indexación flexible que permita ajustar el peso del combustible en los costes de explotación en función del precio del litro.
El análisis efectuado al respecto por el Comité sitúa el impacto económico de Irán en una escala cercana a 450 millones de euros que, según el propio organismo, «recae sobre los transportistas ante la falta de actualización inmediata de tarifas».
«El transporte no puede seguir funcionando a pérdida. Si las empresas paran, se para el país”, ha asegurado Javier Arnedo, presidente de CNTC.
La asociación ha advertido, además, de que las ayudas no deben quedar sujetas a limitaciones «como las del régimen de minimis, ya que ese marco restringe el acceso de determinadas compañías a un apoyo proporcional a sus costes reales».
El sector ha querido trasladar también un mensaje a los cargadores, a los que ha pedido que apliquen la cláusula del gasóleo «conforme a los costes reales y con rapidez», en línea con la Ley de la Cadena de Transporte aprobada en 2022, que prohíbe operar por debajo de costes.







